Paradigma entrevista a…Teresa Rodríguez y Antonio Maillo

Para las dos entrevistas, Paradigma Media Andalucía envió idénticas preguntas a los Coordinadores Generales de Izquierda Unida Andalucía y Podemos Andalucía sin comunicarles que se trataba de una entrevista que iba pareja a otra. Son entrevistas separadas que ofrecemos unidas en dos páginas para que el lector pueda contrastar las respuestas.

César Pérez Navarro y Carola Reintjes

Publicado en Número 10 de la edición impresa (Feb/Mar 2018)

Foto de cabecera: @LuisMadriz_


¿Qué balance hace del pacto de gobierno PSOE-Ciudadanos en Andalucía? ¿Cuáles considera que han sido las medidas más positivas/negativas hasta la fecha?

Teresa Rodríguez [TR]: Este pacto es la realización más perfecta del “susanismo”. El “susanismo” más que una ideología es la antiideología. Es el resultado del relevo generacional en el PSOE de Andalucía, de la generación socialista de la transición a la generación de los “niños probeta” del PSOE andaluz, el que se reprodujo artificialmente en las sedes y las instituciones sin tocar la calle, ni el mundo del trabajo, a veces pasando de puntillas por el sistema educativo y sin la militancia mínima exigible para un socialista en el sindicato o la asociación vecinal. Son puro aparato, lucha interna y ausencia de principios y prácticas de izquierdas. El “susanismo” entendió perfectamente que Podemos era la principal amenaza a su propia supervivencia y ese análisis ha guiado todas sus decisiones. Desde adelantar las elecciones dándole una patada en la espalda a su socio de gobierno (IU) a elegir a C’s como socio preferente pasando por presentar esa estrategia a las primarias del PSOE con un resultado de aparente fracaso. Aparente porque Sánchez parece haber agitado a sus bases con las consignas contrarias a las ejecutadas en este momento. Al final el “susanismo” ha triunfado en el PSOE incluso sin Susana lo cual supone el drama terrible de que Rajoy siga gobernando sin tener la mayoría y el vaciamiento ideológico definitivo del PSOE.

Mi resumen del pacto con Ciudadanos a nivel práctico es breve: ninguna medida de regeneración democrática o adelgazamiento burocrático en la administración andaluza, 400 millones menos para políticas sociales por la vía de una supresión del impuesto de sucesiones sin resolver el problema precisamente a las personas que han sufrido los desajustes de este impuesto.

Antonio Maillo [AM]: El balance es profundamente negativo para los intereses de Andalucía y su mayoría social. PSOE y Cs han debilitado la dimensión de la Administración pública y de los servicios públicos con medidas de corte neoliberal, marcadas por Cs y que el PSOE ha aplaudido de manera entusiasta, como la bajada de impuestos a las rentas de más capital. El recorte de ingresos por el agujereo fiscal supondrá, a final de legislatura, una pérdida de 600 millones de euros, que habrían supuesto la aplicación de la renta mínima para todas las familias que cumplen los requisitos en Andalucía. En estos momentos, el inicio de la renta mínima va a satisfacer como mucho a 42.500 unidades familiares, cuando las necesidades están en torno a 246.000.

Por otro lado, hay que señalar la escasez de recursos dedicados a sanidad y educación, que aunque tienen un componente de insuficiencia financiera del Gobierno central, denotan también una responsabilidad política de Cs y PSOE, que han situado el centro de los problemas de Andalucía en un problema de fiscalidad de quienes más tienen, cuando los problemas en Andalucía se llaman paro, exclusión social o pobreza.

Durante esta legislatura no hemos visto iniciativas positivas que hayan tenido el sello de estos grupos. En el debate andaluz se ha sustituido la necesidad de la banca pública, de una ley de participación democrática con un empoderamiento de la ciudadanía o de la ley de renta básica a la que aspirábamos por el problema de los impuestos. Y el problema no está en los impuestos, está en quién paga los impuestos; y con la medidas tomadas por Cs y PSOE los ricos están pagando menos y el soporte de la fiscalidad sigue en los hombros de la mayoría de los trabajadores y las trabajadoras, incluidos los autónomos.

Eso es el centro de un gobierno que ha tenido una ausencia: Susana Díaz ha estado dedicada en toda su energía a intentar irse de Andalucía, debilitando de manera simbólica y efectiva el poder del autogobierno. Esa es una de las grandes debilidades de este Gobierno: una presidenta que está aquí porque no puede estar en otro sitio.

¿Qué nos sigue preocupando? Las prácticas institucionales del PSOE, muy arraigadas: convierte todo lo que son derechos de la ciudadanía en favores y asienta el clientelismo como forma de relación con los ciudadanos.

¿En qué quedó el caso de los EREs? ¿Puede compararse con la estructura de “donaciones” en negro a cambio de obras públicas con la que el PP se financió ilegalmente durante 20 años?

[TR]: Paco Garrido publicó en Paralelo 36 un artículo brutal comparando la corrupción del PP con la del PSOE. Se llama “Los dos modelo de corrupción en España: vampiros (PP) y mafiosos (PSOE), Drácula contra Alcapone.” (https://www.paralelo36andalucia.com/los-dos-modelos-de-corrupcion-en-espana-vampiros-pp-y-mafiosos-psoe-dracula-contra-alcapone/) En él defiende la tesis de que mientras en la Gürtel o en la Púnica son pocas personas con grandes incrementos de capital a costa de privatizaciones (vampirizaciones) de los bienes públicos, en los EREs o en los cursos el modus operandi es más propio de la mafia. Corruptelas más pequeñas y repartidas que forman una enorme red clientelar en forma de cadena de favores que también privatizan lo común al servicio del aparato del partido, a favor del régimen, no tanto para el incremento de capitales individuales. La mafia puede ser más terrible porque mientras a los vampiros se les mata con un foco de luz del día, la mafia hay que combatirla calle a calle y en momentos de necesidad la mafia es un recurso al que acudir. El vampiro, Bárcenas por ejemplo, vive en el Barrio de Salamanca, el mafioso vive en tu barrio.

[AM]: Desde IU hemos defendido siempre que independientemente de cómo acabe el asunto en tribunales, no variará nuestra condena de una práctica política rechazable. Haya absolución o no, hay responsabilidad política. Esto tiene mucho que ver con la concepción patrimonialista del Gobierno y el ambiente de impunidad en el propio Gobierno del PSOE a la hora de abordar ayudas que se hicieron con unos criterios clientelares e intentando mantener una red de apoyo en Andalucía. Se utilizaron fondos que tenían que ser dedicados a garantizar un derecho de los trabajadores a comprar la paz social. La mayor responsabilidad del PSOE en términos históricos y políticos es que su práctica perversa de uso de los recursos públicos ha criminalizado lo que era un derecho de los trabajadores. Y no olvidamos que por culpa de su negligencia y su abuso de poder muchos trabajadores andaluces, lejos de sentirse orgullosos, han tenido que sentirse criminalizados por acogerse a un ERE.
Los usos irregulares de los recursos públicos son todos rechazables y deben ser castigados políticamente. Son todos casos de corrupción en términos políticos: en unos casos para mantener una red de poder a través de la arbitrariedad en la selección de ayudas y en otro caso una corrupción sistémica de un partido que es una máquina de hacer dinero ilegal (el que nos gobierna en España). No hablaría de comparación, pero sí de una jerarquía de valores de quienes han conformado los gobiernos del Estado en este país, que han desarrollado prácticas que son contrarias a los intereses de las clases populares, cuando no delictivas y mafiosas.

Desde la oposición se dice que Susana Díaz tiene la intención de adelantar las elecciones autonómicas a 2018, quizás para evitar un desgaste mayor de su partido. ¿Cree que una reforma de la Ley Electoral andaluza, en la que se trabaja desde hace más de 20 meses, podrá aplicarse en estos comicios otorgando al sistema mayor proporcionalidad?

[TR]: El bipartidismo no lo va a permitir, tienen una falsa mayoría porque las normas son injustas y su transformación depende de esa falsa mayoría, esa es la trampa. Van a montar un escenario de confusión cojonudo para evitar esa reforma. Es como el pacto tácito para mantener el status quo en Canal Sur. Puro teatro. Tienen muuuucho en común. Ellos se entienden con una sola mirada, llevan 40 años cara a cara.

[AM]: Le voy a adelantar que tengo claro que el PSOE no tiene ninguna voluntad de modificar el sistema electoral. Y tiene una táctica muy continuada: la de marear la perdiz en todo lo que son procedimientos legislativos. La lentitud y ralentización de proyectos de ley y leyes en Andalucía es escandalosa y una tomadura de pelo permanente a la ciudadanía.

La ley electoral está lejos de ser modificada porque Susana Díaz no tiene ninguna voluntad de establecer una modificación que solamente le puede perjudicar en términos electorales. Ojalá que podamos empujar para que se desarrolle, pero soy escéptico al respecto. Es una de las cuestiones clave para recuperar credibilidad en las instituciones y que estas representen realmente, en un sentido proporcional y ponderado, al sentir poliédrico y plural de opiniones de los andaluces y andaluzas.

¿Es acertada la convergencia de Podemos-IU en esta ocasión junto a otras fuerzas sociales?

[TR]: Ojalá consigamos abrir un proceso de removilización política y social del que la gente quiera participar para ganarle al “susanismo”. Esa es la idea, huir del matrimonio de conveniencia, abrir un nuevo proceso de desborde.

[AM]: O el pueblo se une para frenar los ataques del neoliberalismo, con una reconfiguración de una sociedad profundamente desigualdad y de excluidos, o nos van a golpear fragmentados y débiles. La unidad del pueblo es una necesidad y su proceso natural conllevará que después busquemos la fórmula de confluir [*] y darle respuesta electoral. Si no nos unimos, desde la división y la fragmentación, lo único que vamos a garantizar es la hegemonía de las políticas neoliberales de recortes y desigualdad en una sociedad profundamente injusta.

¿Cómo sería el proceso? ¿Un programa de mínimos? ¿Una coalición similar a Unidos Podemos a escala autonómica?

[TR]: Estamos en ello. Yo lo visualizo como una habitación nueva con las ventanas y las puertas abiertas para compartir puntualmente debates programáticos y estrategias para plantear una alternativa de gobierno al “susanismo” que no pase por la derecha de PP y Cs.

[AM]: Nosotros apostamos por un acuerdo político con organizaciones políticas y sociales y gente a título individual que le diga a los andaluces y a las andaluzas por qué nos unimos: para mejorar y recuperar los derechos de la ciudadanía, para blindar los servicios públicos y cambiar el paradigma económico y social que nos ha llevado a la ruina como comunidad y sociedad. Unidos Podemos es el modelo de lo que no podemos repetir, porque es una experiencia que no ha tenido la satisfacción que se preveía. En Andalucía hay buenas condiciones para hacer cosas bellas y ambiciosas en términos de aspiraciones de la mayoría popular. Y confiamos en que así sea.

¿Se presentaría a unas primarias abiertas con la participación de candidatos de ambos partidos e incluso de otros sectores de la sociedad?

[TR]: Llevo cuatro primarias de esas características. Cualquiera se pudo presentar en ellas. Cualquiera.

[AM]: Esa es la voluntad a la que tenemos que acceder: a que haya un espacio desbordante de participación, tanto de gente que está en organizaciones como de gente que no lo está pero que quiere participar en ese bloque de cambio. Desde luego, en esas condiciones, me encantaría participar y ser, si así lo estima mucha gente, parte protagonista de ese proceso.

El partido socialista y verde de Katrín Jacobsdottir acaba de equiparar por Ley el sueldo entre hombres y mujeres, y lo regulará tanto en el sector público como en las empresas privadas. ¿Llevaría esta medida transversal en su programa? Andalucía podría ser un buen punto de partida antes de tratar de implementarla a escala estatal.

[TR]: Se ha presentado la ley de igualdad salarial en el Congreso de los Diputados y es una buena ley. El problema ya no es sólo de hacer buenas leyes y conseguir la mayoría suficiente para aprobarlas, el problema también es que las leyes se cumplan, y el ámbito laboral es el “salvaje oeste” de las películas. Ahí no hay más ley que el más fuerte, en pocos centros de trabajo se cumple la ley, la inspección es insuficiente y los poderes públicos son conniventes con el crimen laboral cotidiano. O hay correlación de fuerzas de las fuerzas del trabajo o las leyes laborales y de igualdad son un chiste malo para demócratas bien situadas.

[AM]: Soy partidario de que se incorpore como una de las líneas prioritarias del programa del bloque de cambio. O hacemos la revolución de la igualdad, que no puede parar, o no habrá cambio por mucha aritmética electoral que tengamos. Una de las leyes formidables de esa apuesta programática de cambio debería ser la equiparación salarial, por ley, de hombres y mujeres.


[*] Confluir
1. Dicho de dos o más ríos u otras corrientes de agua: juntarse (‖ unirse).
2. Dicho de dos o más caminos: juntarse (‖ unirse).
3. Dicho de mucha gente o de cosas que vienen de diversas partes: Concurrir en un sitio.
4. Dicho de ideas, circunstancias, propósitos, etc.: Coincidir en un mismo fin.

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