Por un “buen morir”

Asociación Tanatológica de Córdoba

La muerte sigue siendo un tabú. Sin embargo, es el hecho más incuestionable, todo lo que nace, muere. Nos enseñan que la muerte es algo que debemos ocultar o, cuanto menos, pasar por ella lo más rápido posible. Cuando una persona se muere nos hace de espejo de nuestra propia muerte y sólo si tenemos una buena relación con ella podremos acompañar a otras personas en su camino. Pero, ¿qué nos puede ayudar a morir mejor?

Todo aquello que nos ayude a tener menos miedo. Contarlo, expresarlo, compartirlo. Es importante que cada cual elabore su propia narrativa de la muerte y que sea compartida. Al hacerlo, empezamos a entender, damos forma a los miedos que nos amenazan.

Arreglar los asuntos pendientes. Los más importantes son afectivos y atañen a nuestras relaciones personales. Poder hacer las paces y despedirnos en vida de aquellos que amamos es un privilegio que necesitamos ejercer.

Ser asistidos por alguien en quien confiemos. Han surgido muchos equipos de cuidados paliativos que están ayudando a que la persona en estado de enfermedad avanzada y su familia ganen calidad de vida y se preparen para el desenlace. También hay equipos médicos y de enfermería cada día más sensibles a la necesaria atención al final de la vida y asociaciones de voluntariado que, como la nuestra, acompañan a personas en tránsito.

Se puede aprender a morir mejor. Es necesario construir una narrativa apropiada desde jóvenes donde integremos que vida y muerte son conceptos hermanos que se necesitan mutuamente. Mirar con serenidad el árbol seco, la mascota muerta o el familiar en el tanatorio son experiencias que favorecen el ir aceptando con más naturalidad que la muerte es parte de la vida y la vida es parte de la muerte.

 

…que los testimonios confirman

Teresa G Luna

Una de las pocas certezas que tenemos es nuestra muerte. Debatimos y actuamos por conseguir una vida digna pero poco hablamos de nuestras muertes, los miedos y deseos, y de poner en marcha medidas concretas para hacer realidad un buen morir y poder decidir sobre este proceso final. El sistema de salud debe atender y acompañar la enfermedad pero también la muerte, garantizando las voluntades de las personas. La realidad española no protege este derecho que puede quedar en manos del equipo de paliativos que te atienda, tratando, según el caso, de ayudar y respetar a la persona, a la vez que protegerse de un sistema normativo y jurídico que podría sancionarlos duramente. Cuando hemos acompañado a una persona en este difícil, profundo y complejo proceso, tomamos consciencia de la necesidad de pasar ya del debate a la acción, la muerte forma parte de la vida, van de la mano, reconozcámosla y acojámosla.

 

La muerte, un tabú.

La Asociación Tanatológica de Córdoba nace con un carácter laico y plural, con el objetivo de desmitificar el tabú de la muerte. Los servicios que ofrecemos son los siguientes: información, formación o la sensibilización y el acompañamiento en el duelo/muerte.

La actualidad nos pone en el foco del debate sobre una Ley de Muerte Digna, como colectivo, también nos supone una reflexión interna sobre cuál es nuestra propia propuesta. Como premisa, debe existir una ley que regule y dignifique a la persona, evitando el sufrimiento. La vida y la muerte (también) deben ser derechos consensuados e inherentes a la persona. Proponemos que hay que crear un debate sobre un pacto de Estado, ante el cómo queremos morir, devolviendo este derecho a la ciudadanía.

 

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