• En torno a 6000 personas se manifiestan en las calles contra el sistema político que propicia el desastre ecológico.
  • A la altura de la sede de VOX se lanzaron huevos en el momento en que Martina Velarde, diputada de Unidas Podemos, pasaba por la zona.
  • Las manifestaciones se replicaron en todo el planeta, poniendo en solfa las actitudes de los gobiernos.

La manifestación partió de los Jardines de Los Patos hasta la Plaza de las Tendillas, a través de Ronda Tejares y la calle Foro Romano, donde tiene su sede VOX y donde cayeron huevos a la diputada de Unidas Podemos Martina Velarde y a las personas que estaban a su alrededor. Es su concepto de la democracia y su respeto hacia las personas que opinan distinto a ellos. No queremos imaginar qué pasaría si esos huevos se lanzaran contra las personas que ven las procesiones en la privatizada zona del Casco Histórico de la ciudad.

En todo caso, el éxito de la manifestación, pero también de todo el proceso de preparación, ha residido en el número de colectivos que se han adherido a la acción, más de 40, pero, sobre todo, en la diversidad de las personas participantes de entre la cuales destacaba la mayoritaria asistencia de gente muy joven y, principalmente, chicas y mujeres. El futuro está en manos de quien tiene que estar y esa es la mejor garantía de que acabará revirtiéndose el problema del clima.

Ya por la mañana, unas doscientas estudiantes se manifestaron entre Las Tendillas y la Subdelegación del Gobierno, en lo que fue el preámbulo del cortejo vespertino y protagonizado por las y los jóvenes que realizaron la Huelga Mundial por el Clima convocada en la Enseñanza.

Paradigma Media Andalucía se sumó a las organizaciones convocantes, pues entendemos que hay que poner freno de forma urgente a esta sinrazón que lleva a la vida, tal y como la conocemos actualmente, a estar en verdadero peligro a muy corto plazo. Es una obligación que tenemos para con nuestras descendientes y con nosotras mismas.

A continuación, también reproducimos íntegramente el comunicado emitido por Ecologistas en Acción, el colectivo que ha coordinado desde hace meses este proceso y que puede estar orgulloso y satisfecho de su trabajo. Ecologistas en Acción lleva 25 años anunciando lo que hoy está ocurriendo, desmintiendo con datos y realidades a gobiernos y dirigentes negacionistas que han querido, como siempre, ridiculizar su labor.

Hoy 27 de septiembre culmina la semana de acción por el clima con movilizaciones y manifestaciones multitudinarias en más de un centenar de municipios de la geografía española. A lo largo del día centenares de miles de personas se han sumado a la Huelga Mundial por el Clima en un grito compartido para exigir acciones efectivas ante la emergencia climática. A su vez, se ha convocado una huelga general laboral en Aragón, Canarias, Euskadi y Navarra, así como la huelga estudiantil en todo el Estado y del ámbito educativo en Andalucía. Un llamamiento que se ha ampliado a una huelga de consumo, concentraciones y asambleas de trabajadores y trabajadoras y cierres de organizaciones y empresas.

Después de miles de convocatorias en todo el mundo y millones de personas reclamando medidas reales para avanzar hacia un modelo de cero emisiones, está claro el compromiso de la ciudadanía ante la crisis climática. La sociedad está escuchando a la ciencia y es consciente de la gravedad de la situación. En estas circunstancias la clase política debe tomar ejemplo, redoblar esfuerzos y establecer límites y objetivos vinculantes para enfrentar la crisis climática.

El intenso trabajo que han venido realizando las organizaciones convocantes culmina en un acto masivo ante la emergencia climática. En Córdoba se han dado cita más de 8.000 personas, que hace de ésta la manifestación climática más numerosa hasta el momento. Bajo el lema Cambiemos el sistema, no el Clima la ciudadanía ha exigido la aplicación de las medidas necesarias para afrontar la crisis ecológica en la que nos encontramos.

Tras la cumbre por la Acción Climática celebrada a principios de semana en Nueva York, las declaraciones de muchos responsables políticos señalaban la necesidad de pasar de los discursos a la acción. Sin embargo, la realidad es que la comunidad internacional no ha presentado ninguna medida concreta en este sentido, de forma que sigue sin cerrarse la brecha existente entre los compromisos de reducciones de emisiones y las indicaciones científicas para cumplir el Acuerdo de París. Una brecha que condena al planeta a un calentamiento global superior a 3,5 ºC con catastróficas consecuencias, especialmente en las regiones mediterráneas.

En el caso del Estado español el compromiso climático sigue sin ser suficiente. Asumir el estado de emergencia climática, como propone la sociedad civil, implica redirigir todas las herramientas del estado para alcanzar reducciones de gases de efecto invernadero en consonancia con los escenarios planteados por la comunidad científica. Apenas quedan 11 años para actuar, los compromisos presentados en 2020 no serán revisados hasta 2025, cuando puede ser ya demasiado tarde.

Las organizaciones convocantes de la manifestación de Córdoba muestran su firme voluntad para que esta movilización histórica sea un proceso de reflexión para toda la ciudadanía ante la temeraria inacción de gobiernos y empresas. En los próximos meses se redoblarán esfuerzos que permitan articular una respuesta común a todos los niveles para afrontar la protección del planeta, del presente y del futuro.