Se suprimirán Antonio Cañero, José Cruz Conde y Conde de Vallellano del callejero de Córdoba porque las leyes de memoria deben cumplirse, no someterse a referéndum

César Pérez Navarro

Por unanimidad, la Comisión de la Memoria Histórica que asesora al Ayuntamiento y cuyo principal cometido es velar por el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica (Ley 52/2007 de 26 de Diciembre) y de la (Ley 2/2017, del 28 de marzo) de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, ha concluído tras seis meses de trabajo eliminar del callejero los nombres de Antonio Cañero, José Cruz Conde, el Conde de Vallellano y José María Pemán por su implicación con la dictadura Franquista, su apoyo al golpe militar de julio de 1936 o su participación en la represión franquista, entre otras cuestiones.

Además de alcalde de Córdoba, José Cruz Conde, monárquico tradicionalista, fue militar que acudió desde Madrid para incorporarse a los conspiradores como uno de los artífices del éxito del golpe de Estado militar en Córdoba contra el gobierno legítimo de la II República en 1936, pero ya conspiró antes, en la “Sanjurjada” o intentona golpista de 1932. Conde de Vallellano fue alcalde de Madrid durante la dictadura de Primo de Rivera y ministro de Obras Públicas de Franco. Rejoneador y militar, Antonio Cañero se reincorporó al ejército y encabezó la conocida como Columna Cañero de caballistas y garrocheros que sembró el terror en los alrededores de Córdoba y pueblos de la provincia durante el levantamiento militar contra el gobierno elegido por el pueblo. José María Pemán fue escritor, apologista de la dictadura de Primo de Rivera y comprometido con el régimen franquista, que le reconoció con distinciones, pero además, uno de los artífices del golpe militar en Córdoba que provocó la Guerra Civil y posterior dictadura durante 40 años.

El art. 15.1 de la Ley 2/2017 dice textualmente que “las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”.

Por otro lado, el Capítulo III, art. 32.1 de la Ley 2/2017 “Elementos contrarios a la Memoria Histórica y Democrática” dice lo siguiente: “La exhibición pública de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones, como el callejero, inscripciones y otros elementos adosados a edificios públicos o situados en la vía pública, realizados en conmemoración, exaltación o enaltecimiento individual o colectivo del golpe militar de 1936 y del franquismo, de sus dirigentes o de las organizaciones que sustentaron al régimen dictatorial, se considera contraria a la Memoria Democrática de Andalucía y a la dignidad de las víctimas”.

De la misma manera, y en cumplimiento de estas leyes de Memoria que obligan tanto al Ayuntamiento de Córdoba como a cualquier administración pública, la Comisión de Memoria Histórica aprobó por mayoría la eliminación de las calles Cronista Rey Díaz, Periodista Aguilera, Periodista García Prieto, Periodista Quesada Chacón y la de los poetas Antonio y Francisco Arévalo y por unanimidad las calles Joaquín Benjumea, Joaquín López Huici, Fernando Fernández Martínez, glorieta de los Artilleros y General Franco, en la barriada del Ángel, de Alcolea. Igualmente, se eliminarán monumentos, símbolos y placas que aún hoy se perpetúan, pero además se instaurarán ciertos “lugares de Memoria”.

Parece que la decisión respecto a las tres primeras calles mencionadas ha levantado ampollas entre ciertos sectores conservadores, partidos políticos y determinados medios de comunicación, que obviando que se trata de hacer cumplir estas dos leyes, alzan estos días fantasmas como que “no se haya consultado antes a los vecinos o a los cordobeses”. El diario ABC publica que “Cruz Conde, Cañero o Vallellano cambiarán de nombre sin consultar antes a los vecinos”, y en ningún párrafo menciona el imperativo del cumplimiento de las leyes de Memoria Histórica. Pero va más allá con su titular “Los vecinos de Cruz Conde, Cañero y Vallellano, en contra de cambiar de nombre sus calles” tras consultar un periodista a ¡cinco vecinos! Tampoco El Día de Córdoba menciona la legislación sobre memoria en su noticia “La comisión aprueba quitar el nombre a Cruz Conde y Cañero” ; el Diario Córdoba llega a preguntar en su web “¿Cree que el cambio de nombre de las calles debería someterse a referéndum?”. Para que quede bien claro, esto equivale a preguntar “¿Cree que el ayuntamiento debe someter a referéndum el cumplimiento de las leyes de Memoria estatal y andaluza?”. Hasta este extremo ha llegado el olvido no sólo de la Memoria Histórica respecto al genocidio y represión franquista, sino también la amnesia sobre la legislación que pretende sanar heridas que nunca se cerraron.

Un comentario sobre “Se suprimirán Antonio Cañero, José Cruz Conde y Conde de Vallellano del callejero de Córdoba porque las leyes de memoria deben cumplirse, no someterse a referéndum

  • el 18 diciembre, 2017 a las 9:36 pm
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    Pienso que hacer apologia de golpistas y genocidas es un abuso de poder.de este gobierno heredero del franquismo.

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