La Federación de Asociaciones Vecinales Al-Zahara ante la crisis sanitaria, social y climática relanza programas sociales y económicos, entre ellos los que apoyan una alimentación sostenible y saludable.

Prepara un decálogo sobre el derecho a la alimentación que reclama una red de huertos urbanos y que las ayudas a población vulnerable contemplen alimentos frescos locales.

La Federación de Asociaciones Vecinales Al-Zahara, que preside Antonio Toledano, está ultimando un documento marco sobre el derecho a la alimentación y la agricultura ecológica, tanto en la ciudad como en el medio rural. Que incluye la consolidación de una red de huertos urbanos, además de propugnar otro modelo alimentario para mejorar la salud de vecinos y vecinas, que sea sostenible, mitigue el cambio climático y, sobre todo, ayude a la ciudadanía de muchos barrios en momentos de crisis como la que vive actualmente la ciudad, explica el presidente de la federación.

Esta iniciativa de Al-Zahara se enmarca en los múltiples contactos y acuerdos que está manteniendo en estas fechas la entidad, especialmente con responsables y organismo municipales, para relanzar sus proyectos socio económicos e impulsar otros nuevos. El objetivo es, en la medida de lo posible, contribuir a paliar los graves efectos de la crisis sanitaria y socio económica del covid-19, especialmente grave en determinados barrios de la ciudad, recuerda Toledano.

Respecto al derecho a la alimentación de la ciudadanía cordobesa, la federación vecinal recuerda que el nuevo modelo “no sólo ha de ser saludable, sino sostenible”, en el que “las administraciones tienen que implicarse a fondo, todas”, afirma Toledano. Así, el presidente de Al-Zahara adelanta que se está ultimando un documento marco sobre el derecho a la alimentación y la agricultura ecológica urbana y periurbana, que además de acuerdos municipales e internacionales contiene, entre otros puntos, reivindicaciones como la puesta en marcha de nuevos huertos urbanos, ya que Al-Zahara viene pidiendo desde hace tiempo la consolidación de una red de huertas urbanas, y que las ayudas alimentarias a la población más vulnerable contemplen alimentos frescos de producción local y sostenible.

La iniciativa pretende colaborar con lo ya acordado cuando Córdoba aprobó por unanimidad adherirse al Pacto de Milán, que obliga textualmente a “trabajar para desarrollar sistemas alimentarios sostenibles, inclusivos, resilientes, seguros y diversificados, para asegurar comida sana y accesible a todos en un marco de acción basado en los derechos, con el fin de reducir los desperdicios de alimentos y preservar la biodiversidad y, al mismo tiempo, mitigar y adaptarse a los efectos de el cambio climático”.

Para ello, la federación vecinal se ofrece una vez más a colaborar en su puesta en marcha, canalizando demandas y dinamizando procesos en colaboración con el Imgema y con las delegaciones municipales implicadas en los proyectos, con el expreso apoyo de la propia Alcaldía de Córdoba. “Ha sido mucho lo acordado en los últimos años, pero poco lo llevado a cabo y no queda ya tiempo que perder”, ante lo que Toledano reclama “al Ayuntamiento y al resto de administraciones un compromiso sólido en esta tarea”, en sintonía con el movimiento agroecológico por la soberanía alimentaria.