Rueda de prensa del Colectivo Prometeo para denunciar ante los medios de comunicación las inmatriculaciones realizadas por la Iglesia de la riqueza monumental de la ciudad, privatizadas gracias a una ley que concedía poder notarial a los obispos y que durante años se ejecutó, entre el oscurantismo y el silencio, lo que ha permitido a la jerarquía eclesiástica hacerse con un patrimonio que según sus propios datos supera los cuarenta mil inmuebles en todo el país.