La anguila es la especie de pez que ha sufrido una regresión más severa en las últimas décadas en Andalucía. Ecologistas en Acción ha presentado a la Junta de Andalucía una conjunto de  seis propuestas para mejorar y completar el Decreto, actualmente en tramitación, por el que se establecen medidas para la recuperación de la anguila europea.

La causa fundamental del declive de las poblaciones de anguilas es precisamente la proliferación de barreras que les impide remontar los ríos. La segunda era la excesiva presión pesquera sobre las angulas, que es sobre lo que se ha actuado.

La situación es tan delicada que en 2008 la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la clasificó “en peligro crítico”.

La Junta de Andalucía aprobó en 2010 prohibió la pesca de las anguilas y de sus inmaduros, las famosas angulas. Transcurridos diez años, se propone prorrogar esta moratoria de pesca, que ha resultado totalmente insuficiente, sin adoptar medida alguna para eliminar las causas reales de su regresión.

La Comisión Internacional para la Exploración del Mar (ICES) aconseja que debe aplicarse el criterio de precaución a la anguila europea, eliminando todos los impactos antropogénicos que disminuyen la producción y migración hacia el mar de las anguilas adultas. Hay que tener en cuenta que la anguila es una especie migratoria, que desova en el mar de los Sargazos, cerca del Golfo de Méjico, y las larvas migran hacia las costas europeas, remontando los ríos donde maduran, volviendo de adultas otra vez al mar a reproducirse.

Anguila

Por ello, Ecologistas en Acción ha presentado diversas propuestas que consideramos imprescindibles para recuperar las poblaciones de las anguilas en Andalucía:

  • Modificar el estatus de la anguila, que actualmente sigue considerándose una especie pescable, incluyéndola en el Catálogo Andaluz de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial,  con la categoría de “En Peligro de Extinción”. Esta catalogación obliga a  aprobar y ejecutar un Plan de Recuperación.
  • Eliminación o permeabilización de las barreras físicas que impiden o dificultan las migraciones de las anguilas a través de los ríos, como se ha hecho con el azud de La Cartuja, en el curso bajo del Guadalete. En caso de ser inviable la demolición, procede permeabilizar los embalses, tanto para el viaje de ida como el de vuelta de las anguilas, priorizando las de los cursos bajo y medio.
  • Eliminar la posibilidad de comercializar “capturas accidentales”, subterfugio que puede encubrir una pesca encubierta, y en definitiva totalmente la comercialización de anguilas en  sus diferentes  fases de desarrollo, teniendo que reintroducirse las capturas accidentales en su medio natural.
  • Mejora del hábitat en zonas marismeñas y cauces fluviales, y de la calidad de aguas.
  • Aumentar las medidas de vigilancia y control, ya que si la administración debe garantizar el cumplimiento del Decreto. Ante la insuficiencia actual, hay que aumentar los medios humanos y técnicos para acabar con la pesca ilegal, con la picaresca de “las capturas accidentales”, con la comercialización de anguilas en restaurantes y mercados de abasto, o con el tráfico a otros países, como China o Portugal…
  • También hay que evaluar la eficiencia de las medidas incluidas en el Decreto, con un seguimiento de las actuaciones que se desarrollen y estableciendo una serie de indicadores que reflejen su impacto sobre las poblaciones de la anguila europea en nuestros ríos y litoral.

Ecologistas en Acción espera de la Junta de Andalucía y de  su presidente como responsable de las políticas de Medio Ambiente, acepten estas medidas que garantizarían la recuperación de las poblaciones de anguilas europeas y la posibilidad de su futura explotación sostenible para que no se repita la debacle de sus poblaciones de estas últimas décadas.