Publicado en la edición en papel de Paradigma. Número 11. Anuario 2018.

Nuestra constitución reconoce el “Derecho a la participación en asuntos públicos” (Art. 23), un derecho que tiene larga trayectoria en nuestra ciudad. ¿Qué opinan el Consejo del Movimiento Ciudadano y la Federación vecinal Al-Zahara de la evolución de la participación ciudadana en Córdoba a lo largo del año 2018?

La Federación de Asociaciones Vecinales Al-Zahara

La Federación de Asociaciones Vecinales ha apostado radicalmente por algo tan fácil de decir y tan difícil de llevar a cabo como es la PARTICIPACION CIUDADANA.

Participar supone ESTAR, ser participe. Participar supone de igual manera ser OIDO. Y doy fe de que nos han oído. Nos han oído defendiendo a nuestras vecinas y vecinos su derecho al descanso, su derecho a usar la vía pública, a que los peatones, no seamos arrinconados. Nos han oído proclamar que la ciudad de Córdoba se merece un aire limpio, toda la ciudadanía debe tener acceso a servicios tan básicos como el agua, vivan donde vivan, pues toda la ciudadanía de Córdoba debería tener los mismos derechos y deberes, hemos prestado nuestra voz a personas que se encuentran encarceladas en sus propios domicilios por algo tan simple como no poder bajar las escaleras.

Hemos gritado que Córdoba no puede tener el mérito de contar con un distrito que está tercero en el ranking de distritos más pobres de España. Que no podemos dejar en el olvido a barriadas que por el mero hecho de tener el san Benito de marginales se encuentran en una situación cada vez más deplorable.

Nuestra voz ha sido fundamental para que se ponga en funcionamiento un cercanías, aunque aún no es del todo de nuestra satisfacción, si esperamos sea el arranque para propiciar el acercamiento definitivo a la ciudad de todas las vecinas de la periferia.

Se ha propiciado un proceso participativo impoluto para la redenominación de calles acatando escrupulosamente el mandato de nuestro Reglamento de Participación ciudadana que recuerdo es de obligado cumplimiento.

Hemos puesto nuestra voz en la lucha contra la violencia de genero, propiciando que nuestras compañeras de la Junta Directiva elaborasen una campaña “Mi Barrio con otra Mirada”, que posteriormente “los compañeros” tambien estamos participando en su desarrollo.

En definitiva, conseguir una ciudad más habitable y amable, con un servicio de transporte adecuado y sostenible, con unos centros cívicos que estén a disposición de la vecindad, una ciudad que mime su patrimonio y no sea devorada por un turismo descontrolado y en beneficio de unos pocos. Una ciudad donde se pueda pasear, caminar y disfrutar de sus encantos, disfrutar de sus jardines, de sus plazas, pero siempre tomando como premisa que es necesario y obligado el consenso con las vecinas y vecinos para lograr la ciudad que queremos.

Esa ha sido nuestra voz, vuestra voz. En ocasiones, la administración la tiene en cuenta, en otras, demasiadas, no es así.

El consejo del movimiento ciudadano, a favor de la convivencia

Si hay algo que caracteriza este año para el Movimiento Ciudadano es la defensa de la convivencia entre todos los cordobeses y cordobesas. La dedicación de la vía pública para todos y todas, la mejora de la calidad medioambiental de nuestros barrios y distritos, la apuesta por la movilidad sostenible, … han tenido reflejo en la defensa del Cercanías, la mejora de los carriles bici integrados en las necesidades del vecindario, la ampliación de aparcanientos vecinales, la colaboración con el sector del taxi, la apuesta por más zonas peatonales dentro de proyectos de rehabilitación integral del territorio, la exigencia del control de las zonas de terrazas, entre otras actuaciones.

Es en este año cuando se ha puesto en cuestión nuestra presencia en los órganos de decisión municipales, esto es, en empresas y organismos autónomos, que se viene desarrollando desde hace más de treinta años y que supone incluir la voz ciudadana en la misma gestión municipal. Pero al mismo tiempo es cuando más presencia social y política ha tenido el Consejo del Movimiento Ciudadano, aunque no siempre logremos nuestros objetivos. Sabenmos que tenemos mucho que mejorar en la conexión con las entidades ciudadanas que son la base de nuestra existencia, pero seguimos manteniendo un sistema de participación único y de los más avanzados de toda España.

La defensa de la igualdad ha determinado gran parte de nuestro trabajo, colaborando con las iniciativas a favor de la igualdad de género y en contra de la violencia y los asesinatos que nos han nublado cada mes. La presencia de compañeras en nuestro trabajo se ha ido incrementado aunque aún debe ser más intensa y significativa para que nuestra voz sea realmente igualitaria. No obstante, donde tenemos nuestro mayor déficit es en la participación juvenil, por lo que nos lo imponemos como reto para 2019.

Por último, tambien ha sido insuficiente nuestra dediciación a las necesidades sociales. Hemos trabajado por el derecho a soluciones habitacionales, por la mejora de los salarios y las condiciones laborales, por la integración ordenada y sin exclusión de nuestros inmigrantes, por el derecho de los refugiados que llegan a nuestra ciudad, y específicamente, por los distritos y barrios donde es más intensa la pobreza. Hemos favorecido planes de actuación que partan desde el propio vecindario para Palmeras o Distrito Sur y que sea extensible a otras zonas de la ciudad como Moreras. Pero en este campo, todo esfuerzo es poco y debemos incrementarlo, en detrimento de las cuestiones urbanísticas.