Ante la década de retraso y el creciente impacto en la salud humana, el partido verde reclama medidas de calado para reducir la contaminación en la ciudad de Córdoba.

Diversas Zonas de Bajas Emisiones, pacificación del tráfico, la salida del Cosmos del núcleo urbano, más arbolado y políticas a favor del transporte público colectivo y limpio, entre las iniciativas reclamadas por EQUO

El partido ecologista EQUO ha reclamado hoy al Ayuntamiento que apruebe de forma urgente el Plan de Calidad del Aire que lleva más de una década de retraso, lo que supone un perjuicio demostrado y creciente sobre la salud de la población cordobesa. La formación ecologista demanda ambición y celeridad, para no esperar a que la legislación estatal y europea impongan unas medidas mínimas y tardías. EQUO considera que apostar por unos aires limpios, lo que supone, ante todo, cambiar las políticas de movilidad urbana y periurbana, es una oportunidad para adaptar la ciudad ante los efectos de la Emergencia Climática que vivimos y hacer más habitable nuestra ciudad.

Según palabras de Salustiano Luque, coportavoz de EQUO Córdoba, “El Ayuntamiento de Córdoba tiene que abandonar la postura timorata y contraria a la salud y a la ciencia que tienen otras administraciones gobernadas por la derecha, con declaraciones como las de la presidenta de la Comunidad de Madrid afirmando que la contaminación no mata a nadie. Es evidente, y respaldado por datos, que la salud y la esperanza de vida se ven mermadas por los crecientes niveles de partículas y de ozono troposférico, cuyos niveles superan los establecidos por la OMS (Organización Mundial de la Salud) y están entre los peores de las capitales de provincia andaluzas. Alergias, asmas, infartos, entre otras dolencias aumentan de forma considerable según lo hace la polución. Además, la imparable subida de las temperaturas acentúa y amplifica los efectos de la misma”

Por su parte, Ana María Carnero, coportavoz provincial del partido verde, recuerda: “No hay que inventar nada, son políticas que llevamos años reclamando y que se llevan ejecutando, con éxito probado, en ciudades de todo el mundo. Hay que reducir el espacio que ocupan los coches en detrimento de peatones, ciclistas, transporte público y zonas verdes, excluir los vehículos más contaminantes de diferentes áreas de la ciudad (y no sólo en el centro), limitar la velocidad máxima en gran parte del viario a 30 y 20 km/h y dejar de apostar por grandes infraestructuras pensadas para fomentar y facilitar el uso del coche privado, priorizar el transporte público colectivo, limpio y asequible.

Igualmente, es necesario acabar con la amenaza que supone Cosmos para la salud de la ciudad, protegiendo al tiempo el empleo que genera, ampliar las zonas verdes, tanto en grandes parques como el de Levante como en actuaciones en cada calle y plaza de la ciudad”.

EQUO recuerda que luchar por un aire limpio y una ciudad más amable es un proyecto transversal, amplio y que requiere tiempo y visión de futuro. No valen “medidas estrella” sin impacto real ni, mucho menos, trampas o atajos como desplazar medidores de contaminación.