Ecologistas en Acción Córdoba muestra su rechazo a que el zoológico de Córdoba siga adquiriendo animales para los que considera que no cuenta con las instalaciones adecuadas. Es el caso de las dos jirafas que acaban de llegar, que han visto reducido el espacio en el que viven. La labor de conservación del zoológico genera dudas y pide su reconversión en un centro de recuperación de fauna autóctona irrecuperable.

Ecologistas en Acción Córdoba quiere manifestar su rechazo a la adquisición continua de animales por parte del zoológico de Córdoba. En la mayor parte de los casos considera que las instalaciones no son las adecuadas. Así ocurre con las jirafas llegadas recientemente, que han visto reducido su espacio en una tercera parte respecto al que disponían en el Bioparc de Valencia, de 4600 a 1500 m². El recinto de Córdoba es tan reducido que los animales apenan disponen de 60 metros en línea recta, lo que les impediría una actividad tan básica como correr. La zona de campeo de una jirafa en su medio natural es de unos 130 km², una décima parte del término municipal de Córdoba y 85600 veces más que su recinto del zoo.

Se justifica su presencia por formar parte de programas de conservación de una subespecie que está en peligro de extinción, sin embargo este objetivo genera dudas para Ecologistas en Acción. Dicha labor de conservación consistiría en formar parte de un banco genético sin embargo son varios los medios que han publicado que se trataría de ejemplares híbridos lo que contradice su ideonidad para formar parte de ese banco. Las medidas de conservación deberían orientarse a la conservación in situ, en su zona natural, pero si fuesen necesarios programas adicionales see deberían trasladar a reservas específicas, con pocas especies pero espacios más amplios que satisfagan sus necesidades, reservas donde animales gregarios como las jirafas puedan galopar en grupo.

Sin embargo se llevan a zoos que siguen sin diferenciarse en gran medida de las iniciales colecciones de animales. Es notable que todos lo anuncios y titulares sobre las llegadas de las jirafas se hayan redactado en ese sentido: “por primera vez”, “la primera jirafa”, “Algo muy grande ha llegado al zoo”. Es un reflejo de que el principal objetivo del zoológico es la exhibición. El zoo también cuenta con proyectos de investigación pero los más relevantes están orientados a estudios sobre animales y zoológicos, como si estos centros fuesen su única posibilidad futura.

Ecologistas en Acción de Córdoba no comparte que se sigan adquiriendo nuevos animales ni que se permita que crien los existentes fuera de programas de conservación y recuperación. Algo que considera aún más denunciable cuando se trata de especies como ciervos, cabras montesas, muflones, gamos o pecaríes que no están en peligro de extinción. En definitiva se suma a otros colectivos como EQUO para solicitar la progresiva transformación del zoológico hacia un centro de interpretación de fauna autóctona, donde se puedan exhibir animales irrecuperables y educar sobre su problemática.