Son momentos de incertidumbre, de descoloque ante lo desconocido, ante una situación jamás vivida. No sólo nos preocupa el presente, el si podemos enfermar, si las personas más cercanas a nosotras podrán “ver pasar de largo” al dichoso virus. También nos preocupa, en las “mismas carnes” que la enfermedad, el qué pasará al día siguiente de que esto, cuando sea, acabe. Si nuestros puestos de trabajo seguirán adelante, si podremos reconstruir lo mejor que tenemos para mejorar lo mucho que no teníamos nada, pero que nada bien.

En estas, hay personas, muchas de ellas ligadas al mundo del arte, que nos animan a seguir, a ver lo positivo de una circunstancia en la que predomina lo negativo. Paco del Cid, amigo íntimo de Paradigma, gran artista y, como ya dijimos hace tres años en la entrevista que nos concedió, mejor persona, ha tenido a bien transmitir su fuerza y su corazón a través de su guitarra y su voz. Os dejamos su regalo. ¡Gracias, amigo, maestro!