María José Espino Bermell

Como vecina de esta ciudad observo que existen prácticas en el cuidado del arbolado que dejan mucho que desear: talas excesivas; podas a destiempo, inadecuadas extremas y uniformes cuando cada especie requiere de talas específicas. Probablemente muchas de las talas se podrían evitar si las podas hubieran sido en tiempo y forma las adecuadas.

Habría que preguntarse si el hecho de que haya tantos árboles enfermos que justifican su tala, tiene que ver con el hecho de que quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones para cuidarlos no lo están haciendo correctamente o es que no hay presupuesto suficiente y lo más fácil es “cortar por lo sano”. No es normal que haya tantos árboles enfermos. Ni tantos árboles con podas extremas, justo ahora que necesitamos la sombra para aliviarnos de las altas temperaturas que se avecinan.

Hasta donde he podido informarme no he encontrado ningún plan del arbolado en Córdoba ni ordenanzas claras al respecto. Me gustaría saber qué normativa regula la defensa de nuestro patrimonio natural a la que deberíamos poder tener acceso, si es que existe.

El arbolado de nuestra ciudad forma parte de un patrimonio natural que nos pertenece a toda la ciudadanía y privarnos de sus beneficios en términos de salud pública debería ser motivo para que tuviéramos interés suficiente para conocerlo a fondo y defenderlo. El oxígeno, la sombra, la reducción de temperatura, y contaminación que nos proporcionan los árboles son bienes a los que no deberíamos renunciar y deberíamos defender especialmente en un momento tan delicado como el que vivimos en que el cambio climático exige de una planificación seria de actuación e información transparente que nos permita a la ciudadanía conocer cuál es el proyecto de futuro del arbolado en nuestra ciudad.