La Asamblea Antinuclear de Córdoba conmemoró el pasado sábado 9 de marzo a las 12 horas en el parque de Miraflores, como viene haciendo cada año y desde el 11 de marzo de 2011, el accidente nuclear de Fukushima, plantando un ginkgo para recordarnos y hacer visible el peligro que supone la implantación y funcionamiento de las centrales nucleares.

Han pasado 8 años desde la catástrofe nuclear de Fukushima provocado por un gran terremoto y un tsunami, y este año fue el octavo árbol que se planta en lo que se está llamando “el bosque de Fukushima”, en los jardines de la Virgen del Rocío (calle Luís Villegas Zea). De esta manera, el bosque irá teniendo un árbol por cada año transcurrido desde esa catástrofe, el peor accidente de la historia tras el acaecido en Chernobil (Ucrania) en 1986.

Ocho años después, la situación aún está lejos de ser resuelta. Grandes cantidades de agua, 3 m3/h por reactor se inyectan continuamente para enfriar los desechos de combustible. El agua altamente contaminada sale de las contenciones agrietadas hacia los sótanos donde se mezcla con el agua de las corrientes subterráneas que se han filtrado en ellos. Aunque un sistema de bypass y el bombeo de aguas subterráneas ha reducido el flujo, todavía contiene niveles muy altos de tritio (más de 500.000 Bq/l) que se almacena en grandes tanques. El suelo congelado del muro, que fue diseñado para reducir aún más el flujo de agua, se encargó en 2016 y su efectividad es limitada, ya que el agua aún se cuela en los sótanos.

El gobierno ha levantado órdenes de restricción para cinco municipios afectados, sin embargo, según una encuesta de la Agencia de Reconstrucción, entre el 15 y el 50% de los habitantes ya han decidido no regresar a sus hogares (o lo que queda de ellos).

El nivel más alto de contaminación con 11.000 Bq/kg de cesio (el límite es 100 Bq/kg)se encontró en la carne de jabalí en diciembre de 2017. En total, 200 muestras de un total de 300.000 excedieron el límite.

El Ministerio de Medio Ambiente, hasta el año fiscal 2017, había asignado 26,6 mil millones de dólares a la descontaminación. Además, según la última estimación, se espera que la Tokyo Electric Power Company (TEPCO) pida préstamos de cerca de 119 mil millones de dólares del Gobierno para gastos relacionados con Fukushima. De los 8.000 trabajadores que intentan reducir fugas y contaminación, casi el 90% son subcontratistas de TEPCO.

Todo ello evidencia la gravedad de los accidentes en las centrales nucleares, tanto en los daños a las personas y el medio ambiente como la dificultad técnica de a bordarlos y el coste económico que acarrean.

En España siguen funcionando 5 centrales nucleares con siete reactores. Todas ellas agotan sus licencias de funcionamiento de aquí a 5 años, existiendo en la actualidad una pugna de las eléctricas por extender su período de actividad. De ocurrir así, el riesgo de accidentes y la cantidad de basura radiactiva se incrementa.

En nuestra provincia, en El Cabril, se encuentra el único cementerio nuclear que existe en España. Según el último informe (2017) del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), se realizaron 304 expediciones procedentes de las instalaciones nucleares y radiactivas. En ellas llegaron 1419 bidones desde las centrales nucleares más 611 bidones de residuos con material desechable contaminado con dióxido de uranio (767 kg, denominado UO2) con destino a El Cabril. Curiosamente, el CSN ha cambiado la denominación de estos residuos después de la denuncia del envío de UO2 a El Cabril. (E mismo informe recoge que se produjo un reventón de rueda del vehículo que portaba bultos industriales con residuos radiactivos con destino a El Cabril).

La Asamblea Antinuclear de Córdoba denunció los proyectos de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, ENRESA, por ampliar la capacidad de almacenamiento del cementerio nuclear de El Cabril, instalando en el término municipal de Hornachuelos, en contra de los acuerdos adoptados por unanimidad de todos los grupos políticos en el Parlamento de Andalucía. Exigen también el desmantelamiento progresivo de todas las centrales nucleares, un plan de cierre del cementerio nuclear de El Cabril y una política energética basada en fuentes limpias y renovables que nos proporcione seguridad y soberanía en esta materia.

La Asamblea Antinuclear de Córdoba la integran las siguientes organizaciones y colectivos:

  • ANIDA
  • Ecologistas en Acción
  • EQUO
  • Ganemos Córdoba
  • HORNASOL Asociación Ecologista de Hornachuelos
  • Ingeniería sin Fronteras Andalucía
  • Izquierda Unida (IU-LV-CA)
  • Partido Comunista de Andalucía (PCA)
  • Podemos