Vivienda

Plataforma 15M Stop Desahucios Córdoba

Publicado en diciembre de 2016 ene l Número 0 de la edición impresa

En la Plataforma 15M Stop Desahucios de Córdoba seguimos recibiendo a cientos de familias con miedo a consecuencia de las amenazas y la posibilidad real de verse en la calle, mientras los lanzamientos sigan y Andalucía se mantenga a la cabeza con 637.221 inmuebles vacíos, un aumento del desempleo del 24%, un 30% más de familias con todos sus miembros en paro y de personas paradas de larga duración un espeluznante 253%. El riesgo de pobreza también ha crecido más del 19% y los ingresos de las familias andaluzas han caído un 21%.

Ante esta situación no nos queda otra alternativa que seguir defendiendo el derecho a la vivienda digna hasta que paralicemos todos los desahucios y procedimientos de ejecución hipotecaria (PEH).

Desde verano hemos iniciado dos nuevos frentes en nuestra lucha por una vivienda digna. La denuncia pública contra el expolio de la empresas energéticas y en los juzgados para que paralicen todos los procedimientos de ejecución hipotecaria.

Desde el año 2007 se han echado de sus viviendas a miles de familias con procedimientos ilegales porque los bancos ya habían vendido los préstamos y no tenían legitimidad para acusar a las familias.

Seguiremos en la calle denunciando los abusos de los bancos y de las empresas energéticas, así como de aquellos gobernantes que siguen como lacayos sus órdenes. Hasta que hagamos realidad que LA VIVIENDA SEA UN DERECHO COMO UNA CASA.

Pepi Cañete, 42 años, tenía una tienda que tuvo que cerrar. Al poco fueron desahuciados por el banco. Y tuvieron que ocupar un piso. Llevan 3 años esperando a pagar un alquiler social, aunque, en la familia, nadie tiene ingresos. Pepi ha solicitado el salario social, pero tardan seis meses en decidir. Mientras, comen gracias a sus padres. Ellos y la plataforma Stop Desahucios son su familia. Son los que le dan sentido a su vida. Lo peor es que no se ve solución alguna. Echan curriculum pero nunca llaman. Las esperanzas se acaban. Sus hijos, que sólo encuentran empleos basura, viven sin alicientes. No saben si podrán formar una familia o si tendrán que irse fuera. Pepi nunca pensó que podría estar en esta situación. Y avisa que le puede pasar a cualquiera. A las autoridades les pide que se pongan la mano en el corazón y que si son padres vean si les gustaría que sus hijos pasaran las penurias que pasan los suyos.

Jesús Morales tiene compañera y dos hijos. Hasta hace cinco años, ambos trabajaban, y, aunque con salarios bajos (sobre todo, como siempre, el de la mujer), podían pagar una hipoteca de 600€ y vivir con dignidad. Un día, él fue despedido de su empresa, y les fue imposible pagar dicha hipoteca. Jesús no bajó los brazos. Tenía un compañero que estaba en Stop Desahucios y, con ellos, consiguió un año después la dación en pago de su propia vivienda, con un alquiler social que hoy pueden pagar gracias que ha vuelto a encontrar empleo. Gracias a su lucha, nunca salió de su casa. La enseñanza que ha obtenido es que todos tenemos que estar preparados para que ocurra una cosa así, y, desde el primer momento, luchar, buscar soluciones, unirse con otras personas. Buscar a quienes saben del tema y, una vez aprendes, aplicar eso con otras que lo necesiten.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.