De derecha a izquierda Antonio Toledano, Isadora Donnier y Rafael Blázquez

La Federación de Asociaciones Vecinales Al-Zahara ante la crisis sanitaria, social y climática y sus impacto en la ciudad presenta un decálogo reivindicativo abierto sobre huertos urbanos y el derecho a la alimentación saludable y sostenible.

La trascendencia de este decálogo estriba en abordar situaciones de pobreza y exclusión causadas en los barrios por crisis superpuestas, justo en un momento clave de cambio de conciencia en la sociedad

Aprovechando la celebración del Día Mundial de la Alimentación, la Federación de
Asociaciones Vecinales Al-Zahara, que preside Antonio Toledano, ha presentado este fin de semana en un acto reducido el ‘Decálogo reivindicativo abierto sobre huertos urbanos y el derecho a la alimentación saludable y sostenible’, un documento muy debatido las últimas semanas con el que se busca paliar los efectos correlacionados de las diferentes crisis sanitaria, social, económica, climática, de empleo, … que en mayor o menor medida están castigando a los barrios de la ciudad.

Al respecto, Toledano dio cuenta en la presentación, en los huertos urbanos del parque de La Asomadilla, de la trascendencia de un decálogo cuya materialización permitiría abordar situaciones de pobreza y exclusión causadas en los barrios por crisis superpuestas, justo en un momento clave de cambio de conciencia en la sociedad. Presentación Antonio Toledano Decálogo Alimentación en los barrios

Particularmente contundente se mostró Rafael Blázquez Madrid, uno de los impulsores del proyecto, que reclamó que “el Ayuntamiento de Córdoba y el resto de las administraciones se comprometan con la defensa de una alimentación saludable y sostenible, que sean coherentes con ese derecho”.

Por ejemplo, Blázquez recordó puntos del decálogo como el de aportar productos frescos, de cercanía y de producción agroecológica para las ayudas alimentarias que se distribuyen a familias sin recursos en los barrio, que “Mercacórdoba se impliquen en todo el proceso” o que “se tejan alianzas con el comercio vecinal”. Más aún, reivindicó “ayudas para los comedores escolares” siguiendo el decálogo y, en definitiva, “un cambio en el modelo alimentario”.

Filosofía del proyecto, Rafael Blázquez, Decálogo Derecho a la Alimentación Saludable y Sostenible

Por su parte, la directiva de Al-Zahara, Isadora Donnier, llamó la atención sobre puntos concretos del nuevo documento marco como el de impulsar y consolidar una red de huertos urbanos, así como la elaboración de un inventario de terrenos que puedan usarse como huertos urbanos y destacó la necesidad de la implicación del Ingema desde el Aula de Naturaleza de La Asomadilla y sus huertos ecológicos. Donnier recordó que la “investigación y la experimentación de fórmulas serán claves para desarrollar este proyecto” y que será imprescindible también que se trabaje codo con codo con el Ayuntamiento y el resto de
administraciones, con canales fluidos y eficaces que sirvan para materializar las propuestas https://drive.google.com/file/d/1XB6jy0Jc9USWIH_lw4SoXjkJ4iqI9oox/view?usp=sharing

El documento marco de Al-Zahara por el derecho a la alimentación saludable en los barrios, que en breve se difundirá desde la web oficial de la federación, también contempla puntos como el respaldo municipal a iniciativas ya asentadas (cooperativas y mercados de consumo ecológico, campañas de concienciación, etcétera) o “la recuperación de vías pecuarias e infraestructuras suelos y espacios agrarios de alto valor cultural e histórico o ambiental de nuestra ciudad y su
periferia”, dice concretamente el punto 8º del decálogo.

Esta iniciativa de Al-Zahara se enmarca en los múltiples contactos y acuerdos que está manteniendo en estas fechas la entidad vecinal, especialmente con responsables y organismos municipales, para relanzar sus proyectos socioeconómicos e impulsar otros nuevos. El objetivo es, en la medida de lo posible, contribuir a paliar los graves efectos de la crisis sanitaria y socieconómica del coronavirus, que se han conjugado y superpuesto a otros como los de las
crisis energética, de empleo o climática, y que tienen consecuencias especialmente grave en determinados barrios de la ciudad, recuerda Toledano.