Carta abierta a la delegada de Educación en Córdoba de la Junta de Andalucía

21 junio, 2022

María Jiménez, maestra escuela jubilada tras 36 años de servicio en la escuela pública

Sra. Troncoso:

Me dirijo a usted a través de las páginas de este periódico para comunicarle que no, que no asistiré a ese homenaje que dicen que harán a las personas del funcionariado jubiladas en el pasado año 2019. Para ser un homenaje ponen bastantes trabas, como la de no poder ir acompañados por falta de espacio, porque, claro, en Córdoba no hay lugares públicos de más aforo para que estén holgadamente las personas que pretenden homenajear y algún familiar que le acompañe.

Está claro que sólo quieren propaganda política a costa de la imagen de gente trabajadora engatusándola con un acto denominado homenaje, porque publicidad política quedaba poco atractivo.

En primer lugar, quiero pedirle a usted, como delegada de educación que es usted, que diga en su gabinete y a sus jefes, que no queremos homenajes si previamente no hay justicia. Y hablo en primera persona de plural porque sería muy triste que sólo yo entre los invitados e invitadas al acto del próximo día 21 del corriente, deseáramos lo que es legítimo e inherente a los derechos de las personas.

El verdadero homenaje a quienes hemos llegado a la edad de jubilación es sabernos con el deber cumplido y una buena siembra de experiencia en nuestro quehacer para quienes nos sustituirán en nuestro puesto.

Por tanto, no nos hablen de homenajes a quiénes desde nuestro puesto de trabajo, no sólo nos hemos desvivido por dar lo mejor en contra de todas las dificultades encontradas y suplir muchas carencias de recursos, tanto materiales, como humanos, sino que, además, hemos manifestado en la huelga y/o en los claustros, nuestro descontento por los recortes sufridos desde su administración en recursos humanos tan necesarios en servicios básicos como son la educación y la sanidad.

Así pues:

  • No nos den homenajes, no supriman unidades en la escuela pública para cederlas a la empresa privada
  • No nos den homenajes, doten con recursos humanos la escuela pública para quienes menos pueden acorte la brecha con quienes pueden más fácilmente alcanzar objetivos de aprendizaje.
  • No nos den homenajes, devuelvan la FP a los centros públicos y pongan al alcance de los de mi clase, la trabajadora, el acceso gratuito a dicha formación.
  • No nos den homenajes, faciliten la formación específica (Máster) de una carrera universitaria en la universidad pública en vez de hacer que los hijos e hijas de nuestra clase, la trabajadora, tengan que asumir un gasto en la universidad privada, la mayoría de las veces imposible, para poder acceder a un puesto de trabajo para el que se supone han estudiado.
  • No nos den homenajes, cumplan con la ley de bioclimatización en las aulas y que estén, como mínimo, como sus despachos en los edificios públicos, costeado con nuestros impuestos.
  • No nos den homenajes, no permitan que las personas se tengan que presentar a oposición si ya han aprobado una vez, con el consiguiente gasto y esfuerzo físico y mental que ello conlleva.

Sra. Troncoso y ahora que llegamos a la jubilación, y que precisamente vamos a necesitar de servicios públicos como la sanidad, van ustedes y la desmantelan. Por tanto, como miembro que es usted del gobierno de la Junta de Andalucía, ruego haga extensible a su gobierno mi insistencia en que no son homenajes lo que deseamos, sino que funcione a tope la sanidad pública.

No nos den homenajes, queremos justicia en la redistribución de la riqueza que generamos los de nuestra clase, la trabajadora, para que ninguna persona se quede atrás, ni nativa, ni extranjera.

No nos den homenajes, incentiven la industria y no acaben con ella como lo están haciendo, Andalucía se quedará en futuro cercano, sin jóvenes, porque les dejarán sin futuro y se verán obligados a emigrar al extranjero, para tristeza de quienes ya nos jubilamos.

No nos den homenajes, empleen nuestros impuestos para que todas las personas que vivimos en sociedad tengamos una vida digna y no para enriquecer a empresas privadas o instituciones inútiles y estériles, legales, pero ilegítimas.

No nos den homenajes, porque para quienes trabajamos en lo público, el único y verdadero homenaje que nos vale es el agradecimiento de nuestro alumnado, pacientes o personas a las que atendemos en ventanilla por nuestra labor bien realizada. Lo demás es pura banalidad y postureo.

Muchas gracias por la invitación, pero, por favor, no nos den homenajes mientras sus políticas suspendan en justicia social.

Sin más se despide con un saludo, María Jiménez.

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1 Comentario

  1. Marina

    Con todo mi cariño , bravo por tu coraje y tesón

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