• Denuncian el proyecto de alumbrado navideño que, en lugar de dar un ejemplo a la ciudadanía en cuanto a cuidado del futuro del planeta, vuelve a plantear una visión cortoplacista basada en el supuesto beneficio económico.
  • Según el colectivo ecologista, el alcalde de Córdoba, José María Bellido, tiene un concepto de “visión de ciudad” que es el contrario al real, pues apuesta por dejar una ciudad y un mundo más contaminado y degradado para las generaciones venideras.
  • Invitan a que los 220.000€ que se van a gastar en el alumbrado especial se dediquen a plantar árboles, ampliar superficies permeables o subvencionar la rehabilitación térmica de viviendas, así como otra propuestas en las que están trabajando ya 9 barrios dentro del programa “Barrios por el clima”.

Ecologistas en Acción, en su comunicado, aborda el asunto de la iluminación extraordinaria navideña en el centro de la ciudad (C/Foro Romano) bajo argumentos que desmontan la supuesta benevolencia de esta apuesta para la economía de la ciudad. El colectivo alerta de un hecho que suele pasar desapercibido: se invierte una cantidad importantísima de dinero para que las franquicias instaladas en la C/Foro Romano puedan cuadrar sus cuentas. Todo bajo la invitación al derroche consumista, en lugar de tomar la senda que todas las organizaciones internacionales, lideradas por la ONU, están exigiendo: o se decrece en el consumo desmedido o el planeta, que tiene unos recursos finitos, no podrá aguantar muchos años más.

Ecologistas en Acción defiende que, al contrario de lo que dice el alcalde, tener una visión de ciudad y mirar al futuro significa cuidar de nuestro planeta, sus recursos, su medioambiente. Significa “pelear para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, para reducir la elevadísima contaminación ambiental de la ciudad“, que es lo que están haciendo los vecinos y las vecinas de la ciudad organizadas en el Plan Barrios por el Clima, “que denuncian tozudamente las políticas cómplices con un incremento de las temperaturas que será incompatible con la vida en muchos lugares del planeta y que convertirán nuestra ciudad en un desierto. ” Precisamente, uno de los últimos informes emitidos por los expertos que trabajan para la ONU aseguran que Madrid, en 2050, tendrá las temperaturas que hoy tiene Marrakech. Córdoba, situada más al sur que la capital, no debe tener un futuro inmediato más halagüeño.

Ecologistas en Acción tiene la percepción de que, después de varios años trabajando con las asociaciones vecinales de la ciudad, es falso que los cordobeses y cordobesas estén ilusionadas con esta iluminación especial, sino que más bien se “estarán preguntando cuáles son las prioridades de este gobierno, si el futuro de la ciudad o el corto presente de las cuentas anuales de las franquicias del centro comercial de Córdoba, principales beneficiarias de este proyecto municipal“.

Como siempre, transcribimos literalmente el comunicado emitido por Ecologistas en Acción:

 

ECOLOGISTAS EN ACCIÓN RECHAZA ROTUNDAMENTE EL INCREMENTO DEL ALUMBRADO NAVIDEÑO.

Para Ecologistas en Acción este proyecto contribuye a menospreciar los riesgos derivados del cambio climático y a empañar la toma de conciencia ciudadana sobre la necesidad de emprender medidas para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero.

Para justificar la apuesta del gobierno municipal por el incremento del alumbrado navideño en la ciudad, el alcalde de Córdoba ha pedido tener “una visión de ciudad” y ha invitado a todo el mundo a “mirar hacia adelante” poniendo a esta iniciativa como ejemplo de los proyectos que se supone que deben situar a Córdoba en una posición estratégica en el concierto nacional e internacional.

Para Ecologistas en Acción por el contrario, tener “una visión de ciudad” es mirar mucho más allá de los cortos horizontes que sitúan las cuentas de resultados de un grupo privilegiado de comerciantes en el eje de las políticas públicas. De nuevo invirtiendo grandes presupuestos en estrategias de Marca Ciudad que no son en absoluto diferenciadoras. Haciendo todo lo posible por convencernos de que Córdoba es exactamente igual que cualquier otra ciudad cercana en dilapidar recursos públicos que son pan para hoy y hambre para mañana.

Para Ecologistas en Acción tienen “una visión de ciudad” los vecinos y vecinas que reivindican medidas para frenar el cambio climático, los vecinos y vecinas que están peleando para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, para reducir la elevadísima contaminación ambiental de la ciudad… Tienen “una visión de ciudad” las personas comprometidas con el clima que denuncian tozudamente las políticas cómplices con un incremento de las temperaturas que será incompatible con la vida en muchos lugares del planeta y que convertirán nuestra ciudad en un desierto. Para documentar esta argumentación, recomendamos al alcalde y a su equipo de gobierno que lean las publicaciones de los paneles de científicos que trabajan para Naciones Unidas o que se lean los últimos informes que indican que ciudades como Madrid (situada muy al norte de Córdoba) tendrán el clima de Marrakech -ciudad situada en el paralelo 31, bien cerca de los trópicos- en el año 2050.

Eso es tener “una visión de ciudad”. Y “mirar hacia adelante” no es insistir en proyectos que no solo tienen un coste económico y social, distrayendo recursos que deberían aplicarse a la reducción de desigualdades, sino un fuerte coste ambiental y, sobre todo, que contribuyen a menospreciar los riesgos derivados del cambio climático y a empañar la toma de conciencia ciudadana sobre la necesidad de emprender las medidas decididas y valientes que reclama unánimemente la comunidad científica internacional.

A partir de la propuesta del gobierno municipal de incrementar el gasto en alumbrado navideño y las emisiones asociadas a éste, ¿cómo se explica a un vecino o a una vecina de esta ciudad que es necesario un uso austero y comedido de energía, que es necesario reducir los desplazamientos en vehículos convencionales, que es necesario evitar los plásticos, reducir, reciclar y reutilizar residuos, consumir productos de temporada y de producción local y tantas otras medidas encaminadas a frenar las emisiones de combustibles fósiles? Detrás de las declaraciones del alcalde hay un mensaje subliminal que con toda seguridad hace mella en muchas conciencias: ¡Consume, consume, consume! ¡Derrocha, derrocha, derrocha! Y no te preocupes por dejar para tus hijos un planeta mejor que el que encontraste, no te preocupes por las afirmaciones de estos agoreros que insisten en que en un planeta finito no es posible un crecimiento infinito. Esta propuesta del gobierno municipal debería hacer educación ambiental con el alumbrado y justamente hace lo contrario.

Dudamos mucho que “la mayoría de la gente en Córdoba” esté “ilusionada con este proyecto” como afirma el alcalde en sus declaraciones públicas. Creemos más bien que todas las personas conscientes, responsables y conocedoras del difícil reto que tenemos que afrontar se estarán preguntando cuáles son las prioridades de este gobierno, si el futuro de la ciudad o el corto presente de las cuentas anuales de las franquicias del centro comercial de Córdoba, principales beneficiarias de este proyecto municipal.

Bien al contrario, nuestra experiencia en las múltiples movilizaciones generadas en el proyecto Barrios por el Clima, nos dice que cualquiera de los 9 barrios comprometidos con el cambio climático harían un excelente uso social, cívico, comunitario, de los 220.000 euros que el alcalde va a invertir en Foro Romano. Los vecinos y vecinas de los barrios por el clima darían mucho mejor uso a esos recursos plantado árboles, equipando el barrio con sombras, ampliando superficies permeables, subvencionando la rehabilitación térmica de viviendas y tantas otras propuestas como esgrimen estos barrios después de nueve meses de trabajo de concienciación y sensibilización.