Otra vulneración más en la aconfesionalidad del Estado.

La asociación laicista ha enviado una carta al Vicepresidente Segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, reclamando la no participación del ejecutivo en estas campañas que detraen dinero de las cuentas públicas y no garantiza la neutralidad confesional.

La Iglesia católica pide en su publicidad que se marquen las dos casillas del IRPF, la suya propia pero también a la otra de Fines Sociales. A la primera porque es la que le afecta directamente, obteniendo del orden de 285 millones anuales. ¿Por qué también pide marcar a la segunda? Porque las ONG del entorno católico obtienen de esa casilla unos 115 millones. Total, por vía directa o indirecta, son unos 400 millones que se detraen de la hucha común cuando deberían aplicarse a servicios públicos en la sanidad y otros. El coste que la Iglesia dedica a esta publicidad asciende a unos 5 millones que los cubre precisamente con lo que obtiene del IRPF.

En amigable correspondencia, las ONG del Tercer Sector de Acción Social hacen su Campaña XSolidaria devolviéndole a la Iglesia el favor recibido, pidiendo que se marque no solo la casilla de Fines Sociales, que sería lo propio, sino también la de la Iglesia aunque por lo asignado a la misma no obtengan beneficio económico alguno. ¿Cómo explicar entonces tal petición? Difícil sería interpretarlo sino fuera por un tema de compadreo mutuo por aquello de que tu pides que se marque mi casilla y nosotros pedimos que se marque también a la tuya, aunque sean temas de diferente entidad, y aquí no pasa nada. Una simbiosis muy especial.

Pero este tema no se queda ahí. Va más allá cuando en la publicidad de esta Campaña XSolidaria que se está emitiendo por todas partes figura que está patrocinada por el Gobierno, junto con otras entidades, con ese logo amarillo rectangular inconfundible de la marca “Gobierno de España” (aquí el video promocional de esta Campaña: https://youtu.be/OxSS8KUBz4Y). Porque efectivamente es el Gobierno quien la está subvencionando con lo obtenido de la casilla de Fines Sociales. Así, en la última resolución del Secretario de Estado de Servicios Sociales sobre estas subvenciones, la “Plataforma de ONG de Acción Social” que gestiona esta Campaña recibió 100.000 euros para el proyecto de publicitar que se marque la casilla a Fines Sociales en el IRPF (y otra subvención de 49.100 euros para publicitar lo mismo pero en el Impuesto de Sociedades, que también por esta otra vía se detrae dinero público).

Resulta curioso cómo esta Campaña por marcar a los Fines Sociales se realimenta a sí misma. Es decir, la Campaña gasta en publicidad para que se marque su casilla haciendo uso de (parte) la subvención que recibe para publicitar que se marque, retronando al punto de origen para seguir publicitando eso mismo. Una muy peculiar cuadratura con lo público, en lugar de utilizar recursos propios, o de sus donantes.

Pero lo más grave de este asunto es la implicación que el Gobierno tiene en esa cuadratura al mirar para otro lado sobre esta publicidad de la XSolidaria. Porque el Gobierno hace tabla rasa de su responsabilidad de vigilancia de que el destino de lo subvencionado se aplique correctamente al objeto del proyecto solicitado que, como es obvio, y así figura en la resolución ministerial, es únicamente “para publicitar marcar a Fines Sociales”, pero no para que se anime a marcar a ambas casillas, también a la de la Iglesia.

Con lo cual, a la mencionada fraternal simbiosis entre la Iglesia y el Tercer Sector, se suma la complicidad, desidia o negligencia del Gobierno de turno por no actuar respecto a la publicidad que patrocina y que no cumple con las bases de la subvención para la que ha sido otorgada. Un despropósito total de la acción del Gobierno.

Aunque no sea ese el único despropósito, ni mucho menos. Ya que, por ejemplo, es lo que también sucede con el programa informático de la web de la Agencia Tributaria usado para cumplimentar la Declaración del IRPF, que cuando no marcas ninguna de las dos casillas, aparece un aviso en toda la pantalla para informar que te has olvidado de marcarlas. Y si bien se puede seguir cumplimentando la Declaración haciendo caso omiso, no cabe duda que es una incitación a volver atrás y marcar alguna de ellas, como si fuera una obligación, siendo así que la posibilidad de no marcar ninguna ni está informada en tal aviso. Es difícil entender este favor indirecto de tipo para-confesional por parte de la Agencia Tributaria.

Europa Laica ha denunciado estas y otras situaciones ante la Administración, obteniendo vagas contestaciones para salir del paso, que no entran en el fondo del asunto de porqué siguen existiendo estas rémoras en la vinculación Iglesia-Estado que todos los gobiernos de turno vienen manteniendo y que son contrarias incluso a la propia aconfesionalidad formal proclamada en la Constitución. No solo por este tema del IRPF sino en muchos otros ámbitos legislativos y de comportamientos públicos, en las exenciones fiscales, en la enseñanza, la simbología confesional, el mercado de la caridad asistencial, etc.

Europa Laica pide a los contribuyentes no marcar ninguna de las dos casillas para que todos los impuestos queden en la hucha común para temas de interés general. Porque no tiene sentido que se subvencione a la Iglesia como entidad particular que se debe autofinanciar y pagar impuestos; y porque la atención a Fines Sociales de interés general que llevan a cabo entidades particulares u ONG debe cubrirse con partidas específicas en los presupuestos públicos, y no depender de lo indeterminado de esta casilla en el IRPF, siendo que la presencia de tal casilla actúa, además, como excusa para seguir financiando el culto y el clero católico desde el erario público a través de la otra casilla.

Otro tema diferente son los derechos sociales y los servicios públicos que sólo se pueden garantizar de forma universal si se gestionan por el Estado, con presupuestos adecuados a sus necesidades, sin que quepa delegarlos en organizaciones privadas o dependientes de opciones individuales.

Europa Laica seguirá denunciando todas estas situaciones y exigiendo al Gobierno la denuncia y derogación de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979 que son la base  en la que se sustentan gran parte de estos desmanes de privilegios confesionales contrarios a principios democráticos y de convivencia.

A continuación reproducimos la carta enviada al Vicepresidente Segundo del Gobierno, Pablo Iglesias:

20200506b - Carta a Vicepresidencia Derechos Sociales 6may20