Ángel-Bartolomé Gómez Puerto. Doctor en Derecho. Profesor de Derecho Constitucional (Universidad de Córdoba).

Mantiene la bancada extrema del Congreso de los Diputados de nuestro Estado que el Gobierno de España está actuando con ideología en su lucha contra la pandemia, lo que según esos mismos representantes públicos es algo negativo e ineficaz en la tarea gubernamental.

Desde que hace unos días leí dichas declaraciones llevo pensando sobre su contenido, pues, se reiteran en dicha acusación. Pero me pregunto, en público ahora, ¿existe algún gobierno en el mundo que actúe ante cualquier problema sin ideología? . Lógicamente, los gobiernos, en su objetivo hacia el bien común, o en el caso de España ahora en su lucha contra la pandemia y sus letales efectos sanitarios, sociales y económicos, desarrollan su acción pública basada en criterios técnicos básicos, pero pretende, obviamente, un determinado enfoque social y económico en la salida de esta grave crisis.

El Gobierno de España, primero de coalición del actual período democrático, constitucionalmente creado conforme a lo que dispone el artículo 99 de la norma fundamental, obviamente tiene ideología, principios, objetivos sociales y económicos, y un programa sometido a la confianza del Congreso el pasado mes de enero, como cualquier poder ejecutivo de cualquier Estado democrático, por lo que definitivamente no entiendo lo que quieren decir dichos representantes sentados en el Palacio sito en la Carrera de San Jerónimo de la capital del Estado.

En todo caso, tiempo habrá de evaluar la acción del Gobierno de España en la gestión de la mayor crisis sanitaria contemporánea que estamos sufriendo. Siguen cada día perdiéndose vidas por efecto de la pandemia. Quizá deberían todos los representantes públicos que tienen su escaño en dicho palacio ayudar con ideas y propuestas, ayudar difundiendo las recomendaciones sanitarias, ayudar fomentando la unidad de los españoles, pero no generando, o intentando generar desmoralización. La situación sanitaria ya es muy grave, no necesita de más tintes negros. Lo que necesitamos es ayuda de todas las personas, ánimo colectivo, confianza en nuestro sistema público de atención a la enfermedad en todos los sentidos.

Salud y alegría, de esta grave situación salimos con unión, se puede.