Plataforma Córdoba Aire Limpio.

Al hacer el balance del 2018 la plataforma Córdoba Aire Limpio contabilizó que durante dicho año había presentado en la Delegación Territorial del Medio 25 denuncias ciudadanas de incidentes contaminantes de la cementera cordobesa; denuncias que vienen a demostrar que la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía no controla dichos fenómenos como hemos tenido la oportunidad de demostrar.

Estos incidentes, con mayor o menor intensidad, no son nuevos pues se han venido produciendo a lo largo de décadas, los cuales eran denunciados por los vecinos pero las Administraciones, que se suponen que deben velar por la salud de sus administrados y la pureza del aire que se respira, ni se enteraban ni se enteran –y, a veces, da la impresión de que no quieren enterarse− pues no adoptan con rigor las medidas tendentes a evitar dichos inconvenientes y, cuando lo han hecho ha sido porque han venido obligados por las legislaciones europeas o por la presión vecinal.

La Delegación de Medio Ambiente, según aseveran en diferentes escritos, “consciente de la sensibilidad de la población ante los incidentes descritos y ante el debate suscitado por la situación de la industria en el casco urbano de Córdoba” ha asumido tres compromisos que, al día de la fecha de esta nota de prensa, no ha cumplido:

Primero: la realización de una micro-reubicación de la Estación de vigilancia y control de la Calidad del Aire de Lepanto en el perímetro del Parque donde actualmente se encuentra ubicada, al no ser posible su traslado hasta el 2020, para evitar su apantallamiento. Si en su día esa promesa tenía sentido, entendemos que a estas alturas (estamos en marzo de 2019) esta micro-reubicación ya no lo tiene; por lo que, lo más conveniente a juicio de la plataforma, es estudiar una ubicación más adecuada y, entre tanto, pedir al departamento de Parques y Jardines de Córdoba una poda del arbolado que cubre y envuelve la referida Estación más sistemática y continuada.

Segundo: iniciar de oficio un expediente de revisión de la autorización ambiental integrada (modificación no sustancial) con objeto de exigir a la empresa la instalación de una estación de medida situada en un emplazamiento adecuado de forma que pueda detectar la ocurrencia de emisiones puntuales procedentes de sus instalaciones y evalúe la incidencia de las misma en la calidad del aire de la ciudad (4 de mayo de 2017 y 11 de diciembre de 2018).

Y tercera: la instalación de una estación fija que formaría parte de la Red de Vigilancia y control de la Calidad del Aire que detecte la ocurrencia de emisiones puntuales procedentes de las instalaciones de la empresa Cementos Cosmos S.A. (declaraciones del consejero el 18 de octubre de 2018); es decir, la instalación de una nueva estación de control de la calidad del aire al Este de la cementera.

Sin embargo, al día de la fecha de esta nota de prensa, la Delegación Territorial de medio Ambiente aún no ha cumplido ninguno de estos compromisos tan reivindicados por la ciudadanía como necesarios para la ciudad.

La insistencia de la plataforma Aire Limpio en que se cumpla estos compromisos no es otro que el que se sepa objetivamente, cual es la auténtica dimensión de la contaminación de la cementera y se adopten las medida pertinentes para corregir y paliar las continuas molestias que sufren los ciudadanos y el medio ambiente de su entorno que abarca en su amplio perímetro gran parte de nuestra ciudad.

Más aún, la notable expansión urbanística que se está produciendo en la ciudad con la construcción de una nueva barriada en Chinales (la promotora Kronos Homes, en los antiguos terrenos de Baldomero Moreno está edificando una promoción de más de 600 viviendas) y con la reurbanización otras áreas urbanas (en el Zumbacón la empresa Neinor Homes ha iniciado la construcción de unos 120 pisos y en la barriada de Fátima en los terrenos de la antigua Prisión Provincial se tiene proyectada 236 viviendas), y ello es motivo de gran satisfacción supondrá, también, un notable incremento de población que se verá afectada negativamente por las incidencias y contaminación de la cementera lo que causa una preocupación profunda entre los colectivos de la plataforma Córdoba Aire Limpio, si las Administraciones no garantizan a los nuevos vecinos su bienestar con un aire limpio, con medidas más eficaces de las que hasta la presente han adoptado.