Los y las trabajadoras de FCC en Zaragoza llevan más de 50 días de huelga. ¿Por qué? Nuestro amigo Tomás Ramírez, en Cinco Villas, Zaragoza, nos lo explica en un artículo para Paradigma que debe de servirnos para defender los servicios públicos prestados desde la institución.

La realidad ha demostrado tozudamente que a través de privatizaciones o externalizaciones los servicos salen más caros a la ciudadanía y, sobre todo, implica la precariedad de aquellas personas que realizan los trabajos. Eso, sí, las Koplowitz, Florentinos o Botines de turno, hacen el agosto.

Todo en base a decisiones políticas tomadas, en su mayoría, por aquellos partidos que sólo quieren el Estado y sus instituciones para desviar el dinero público a empresas privadas para beneficio propio. Quieren un Estado “lo más delgado posible” pero con los recursos suficientes para los negocios de a quienes sirven.

 

Tomás Ramírez Arévalo.
Cinco Villas, Zaragoza.

SEMBRANDO SEMILLAS

“Utopía es ‘lo que todavía no es’ pero ‘puede ser’, es el espacio de reducción de un presente con el que nos sentimos disconformes. Utopía es la referencia que marca el norte e impide el extravío…”

La plantilla de FCC parques y jardines de Zaragoza va por su octava semana de una huelga indefinida iniciada el pasado 20 de enero. Es más que posible que para cuando lean este texto los trabajadores y trabajadoras hayan cumplido ya 53 días de huelga con un seguimiento del 100% de la plantilla que desde el primer día han llevado adelante una movilización firme y permanente en defensa de sus objetivos realizando centenares de actos por las calles de Zaragoza incluyendo, desde hace más de 15 días, una acampada en la Plaza Europa con la intención de mantener el sitio hasta solucionar el conflicto.

Las razones de esta huelga indefinida son tres: la no división de la plantilla en diferentes contratas, la inclusión de cláusulas sociales en los nuevos pliegos de condiciones y la firma de un nuevo convenio colectivo que haga recuperar por un lado, el poder adquisitivo de la plantilla y por otro, permita avanzar en medidas sociales que favorezcan la igualdad, la conciliación familiar y laboral, el fomento del empleo fijo y la formación profesional.

Hace unas semanas su lucha consiguió que el Ayuntamiento, gobernado por PP y C’s con el apoyo de VOX, cediese y se comprometiera a garantizar, por un lado la unidad de la plantilla no dividiéndola en paquetes de trabajadores, y por otro la inclusión de cláusulas sociales. Sin embargo la intención de FCC de incluir en la negociación de un nuevo convenio un plus de 100.000 euros anuales para el personal de confianza y que éste fuera asumido por las arcas municipales echó abajo la posibilidad de resolver el conflicto a pesar de que el gobierno municipal ya había incrementado en 5,3 millones de euros el pago del contrato que mantiene con la multinacional.

Resulta curioso que una multinacional como FCC que tiene unos ingresos anuales de más de 6.000 millones de euros y está presente en 34 países, no esté dispuesta a asumir un gasto salarial extra del 0,0016% (demanda que solo defiende el sindicato UGT que representa al personal de confianza de la empresa, minoritario en el comité de empresa frente a CGT) y además quiera cargarlo sobre la espalda de los contribuyentes zaragozanos después de haber conseguido un aumento del 0,088% en sus ingresos.

¿Qué hay detrás de la actitud de una empresa que cuenta entre sus propietarios con Carlos Slim, Esther Koplowitz, Bill Gates o Georges Soros? ¿Por qué el equipo de gobierno del Ayuntamiento, tras la última exigencia de la empresa, se esconde y no defiende firmemente sus intereses, que son los de los trabajadores y los habitantes de Zaragoza, frente a una multinacional ejemplo de corrupción y puertas giratorias?

Saquen sus propias conclusiones, yo lo tengo claro. La intención de FCC es aplastar la contestación laboral y destruir la unidad de la plantilla. No es una cuestión monetaria ni laboral, es una cuestión de poder, pura lucha de clases. Acabar con Jardineros en Lucha, el colectivo laboral más fuerte y combativo de Zaragoza hoy, es el principal objetivo para que sirva de ejemplo a otros colectivos que estén pensando en levantarse.

Una huelga indefinida no es una fiesta para los trabajadores y las trabajadoras. Después de estar más 50 días en la calle, no tener ingresos y asumir el desgaste físico y mental mientras se soportan todo tipo de presiones políticas y mediáticas que intentan criminalizarte, seguir adelante se hace muy difícil. Sólo es posible resistir, mantenerse unidas y vencer con el apoyo y cuidado de tu entorno, colectivos sociales y personas concienciadas.

La movilización de Jardineros en Lucha es un ejemplo de dignidad expresado en esta carta de una de las familias en huelga publicada por Arainfo, medio informativo aragonés que ha estado, y siempre está, del lado de la lucha obrera y las demandas sociales:

“…Nosotras, las familias lo tenemos claro. No daremos ni un paso atrás. No reblaremos. Estaremos junto a las y los nuestros. Y cogiendo fuerza e impulso nunca olvidaremos esta frase: “Quisieron enterrarnos y se les olvidó que somos semillas”. Judith Iglesias Carrasco.

Mientras se escriben estas líneas está teniendo lugar una larga reunión en el SAMA entre FCC y el Comité de Empresa. La multinacional ha enviado a su máximo responsable en Zaragoza para que dirija la negociación. Parece una buena señal para los trabajadores pues revela la intención de la empresa de negociar de una vez por todas después de protagonizar varios desplantes y difundir mentiras sobre el estado de las negociaciones y la lucha de las y los trabajadores.

Con la esperanza de que este calvario acabe para 200 familias zaragozanas conviene recordar que si el servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Zaragoza no estuviera privatizado, casi con toda seguridad no hubiese sido necesaria esta movilización. La remunicipalización planteada por el anterior equipo de gobierno formado por Zaragoza En Común contó siempre con las trabas políticas y administrativas del resto de grupos municipales y sus técnicos afines. “Si cantara el gallo rojo, otro gallo cantaría” cantaba Chicho Sánchez Ferlosio. Pues eso.

Empezaba esta entrada con media cita de Juan Andrade extraída de su libro ‘Atraco a la memoria. Un recorrido histórico por la vida política de Julio Anguita’ referente al significado de Utopía en su definición (para mí) más hermosa, una definición que creo que explica el sentido político de la movilización de Jardineros en Lucha y de todas aquellas acciones y movilizaciones que fueron y que serán.

Termino con la cita completa: “Utopía es ‘lo que todavía no es’ pero ‘puede ser’, es el espacio de reducción de un presente con el que nos sentimos disconformes. Utopía es la referencia que marca el norte e impide el extravío. Es el ideal ético-político al cual se aspira y que, por tanto, opera como principio regulativo de la práctica cotidiana. Por eso la Utopía no es solo hacia donde vamos, sino también lo que vamos anticipando con nuestras acciones en el presente: el mundo cuya viabilidad y deseabilidad vamos demostrando con su anticipación cotidiana a pequeña escala en un programa de acción inmediato.”

Enlaces de interés: Arainfo, Izquierda Diario.

Fotos: Pablo Ibáñez (Arainfo)