Francisco Manuel Montes Morillo.

En períodos convulsos, como los actuales, donde el fascismo afila sus garras ante la indolencia de una sociedad que olvida su pasado, se hace necesario poner en valor la solidaridad y la justicia social; una forma de hacerlo es “recordando”, es decir, “volviendo  a pasar por el corazón”, la vida de personas significativas, luchadoras, íntegras, ejemplares, especiales, seres de luz…para que su referencia nos de fuerzas, para que sigamos creyendo en el ser humano y en sus posibilidades de mejorar.

Sin duda, una persona que alberga todas estas cualidades y que, además, hemos tenido la enorme suerte y dicha de tenerlo a nuestro lado, en nuestra ciudad de Córdoba, es nuestro querido y entrañable David Luque Navarro.

La entrega, el amor, la pasión, la coherencia, el compromiso, la honestidad, la ternura,  y la alegría del compañero David nos emociona y nos llena de esperanzas.

David enfrentó su enfermedad dando gracias a la vida, sin faltarle la sonrisa, y enseñándonos que, a pesar de las dificultades, está en nuestras manos luchar y que nuestra entrega a los demás es un acto de generosidad y de amor que no podemos soslayar: es nuestro compromiso.

David irradia optimismo, es divertido, inquieto, soñador, sencillo, generoso.

Persona polifacética: profesor, músico, cantautor, concejal del Ayuntamiento de Córdoba, activista social…

Para quienes no lo conocieron dejo algunas reseñas de su recorrido vital.

David Luque Navarro nace en Montilla en el año 1969. Tras vivir en distintos municipios de la provincia de Córdoba, su familia se desplaza a la ciudad de Córdoba, donde reside desde 1986. Allí finaliza Magisterio en 1990; durante sus estudios David conoce distintos movimientos sociales (pacifistas, ecologistas, cristianos de base, universitarios…) que le llamaron mucho la atención y con los que colaboraba en distintas actividades.

Desde 1990 a 1996 David participa en el Consejo Local de la Juventud de Córdoba, donde conoce la riqueza del trabajo voluntario y la necesidad de participar en la vida de su ciudad. Desde dicho Consejo, David participará activamente en colectivos de barrio, de solidaridad y de lucha por la justicia social. Finalmente, acaba implicándose en la plataforma por el 0,7% y en la coordinadora de organizaciones Córdoba Solidaria, hasta que en 1999 le proponen que se presente a las elecciones municipales como concejal. Desde 1999 a 2003 David lleva la concejalía de Cooperación y Solidaridad del Ayuntamiento de Córdoba; ahí conocerá las contradicciones y dificultades de las instituciones públicas, así como la posibilidad de practicar una política basada en la participación y en la toma de decisiones de forma colectiva.

En el año 2003, tras finalizar su labor en el Ayuntamiento, David vuelve a trabajar en la coordinadora Córdoba Solidaria y participa en la Red Ciudadana por la Abolición de la Deuda Externa, trabajos que realiza, siempre de forma voluntaria.

Y para terminar, nada mejor que hacerlo con una de sus canciones: “Un grito de esperanza”, que podéis escuchar en el emotivo vídeo homenaje que se hizo a David Luque Navarro y que Paradigma se ha ofrecido a divulgar. La letra de la canción dice así: “Agrupemos nuestras fuerzas que la historia no se acaba. Sigo buscando un sentido, sumando latidos a nuestro deseo. Y si te encuentro perdida en la noche de este firmamento, lanzo un grito de esperanza que hay un sol en nuestro cielo… mientras su luz alcance, seguiremos el sendero”.