El 26 de febrero de 2020, a las 19:00 en el Centro de Interpretación de la Arquitectura Popular de Dos Torres (Córdoba), se impartirá una charla-coloquio sobre la “Simbología religiosa en los centros educativos públicos“, organizado por Córdoba Laica y Europa Laica, a cargo de D. Octavio Salazar Benítez, Catedrático de Derecho Constitucional y responsable del Grupo de Investigación Democracia, Pluralismo y Ciudadanía de la Universidad de Córdoba; y D. Miguel Santiago Losada, miembro de las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía, Asesor de la Cátedra de Interculturalidad de la Universidad de Córdoba y miembro de la Junta Directiva de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía.

En esta charla se hablará del marco constitucional de la libertad religiosa, las conexiones entre la libertad de conciencia y el derecho a la educación, el laicismo como presupuesto y garantía de la libertad de conciencia y del pluralismo, el diálogo como estrategia de partida en la adaptación de las diferentes culturas y religiones al estado aconfesional y como los espacios educativos deben de servir para aprender y no para creer, garantizando la igualdad en derechos y en deberes en condiciones de equidad y desarrollando una educación democrática y laica.

Esta actuación se enmarca dentro de las actuaciones que está llevando a cabo Héctor Sánchez y su familia, apoyados por Córdoba Laica, para que en los centros educativos públicos no haya simbología religiosa, en concreto para que en el IES San Roque de Dos Torres no se vulnere la igualdad de trato a todos los alumnos/as, independientemente de sus creencias, imponiéndose una simbología religiosa que no todos comparten y que está rompiendo la neutralidad del Estado ante el hecho religioso.

Si queremos contribuir a una sociedad más democrática y tolerante, habremos de defender que los símbolos que dominen el espacio público representen a toda la ciudadanía y a los valores democráticos que cohesionan a la sociedad entera, como son los símbolos de representación del Estado español. Pero no debería haber símbolos religiosos que muestren únicamente las creencias y sensibilidades de una parte de la sociedad, no debería nadie imponer esta simbología y generar situaciones de acoso, ofensa, discriminación, indefensión, intolerancia e intransigencia.

La Administración pública andaluza debería velar para que todos los niños/as tuvieran todos los derechos y libertades reconocidos por la Constitución, la Convención de los Derechos del Niño y nuestro Estatuto de Autonomía, para que el interés de los menores fuera el principal frente a cualquier otro tipo de intereses, como dice la Ley de los Derechos y la Atención al Menor de Andalucía.

Además, el provocar que un joven de 15 años tenga que estar batallando por una lucha de derechos fundamentales, para los que vienen detrás, para decir que todos los seres humanos tenemos los mismos derechos y que hay que cumplir la Constitución y el Estatuto de Autonomía; hace que nuestra democracia se resienta, que sintamos que el Estado no protege a todo el mundo por igual, que los niños/as se sientan desamparados, no se sientan defendidos por quien debe hacerlo, por la Administración que debería representar a todos los ciudadanos/as.

Además, el  jueves 27 de febrero, en vísperas del Día de Andalucía, por respeto al contenido de nuestro Estatuto de Autonomía, Héctor ha decidido no entrar en las clases en las que se mantienen símbolos de una determinada opción religiosa, rompiendo con el principio de aconfesionalidad del Estado que dicta nuestra Constitución y no cumpliendo con el carácter laico de la educación establecido en el artículo 21 del Estatuto de Autonomía Andaluz. Y desde Córdoba Laica apoyamos su reivindicación en un día tan importante para nuestra Comunidad Autónoma, en el que la laicidad de la educación contemplada en nuestro Estatuto no se cumple en un centro educativo sostenido con fondos públicos.