“De falda, cobre y cartón” es el nombre de la exposición fotográfica que Joaquina Berral, voluntaria de Acisgru, ha preparado para enseñar retazos de la realidad de los migrantes romaníes de Córdoba. Desde el lunes 13 hasta el viernes 17, la exposición ha estado en el IES Médina Azahara de nuestra ciudad, como una herramienta educativa a disposición de los profesores para su uso en las aulas.

“De falda, cobre y cartón” es el nombre de la exposición fotográfica que Joaquina Berral, voluntaria de Acisgru, ha preparado para enseñar retazos de la realidad de los migrantes romaníes de Córdoba. Desde el lunes 13 hasta el viernes 17, la exposición ha estado en el IES Médina Azahara de nuestra ciudad, como una herramienta educativa a disposición de los profesores para su uso en las aulas

El miércoles 15 tuvimos una primera actividad en el salón de actos, en el marco de programa Erasmus+Ka, para la internacionalización del instituto. Marian Troncea, músico romaní de la etnia lautari, en compañía de Juan Coman y Claudio Troncea, nos regalaron unos minutos de su música con sonidos romaníes e internacionales, que fue muy celebrada por los alumnos. A continuación, los músicos, junto con otros compañeros y familiares, se prestaron a contestar las preguntas que los alumnos y alumnas quisieron hacerle. Desde la espontaneidad de la juventud, en ese rato de encuentro, se rompieron las distancias lingüísticas y culturales en un diálogo carente de todo protocolo. Alex y Josefina lo pueden acreditar.

Puedo asegurar que es la primera vez que Marian y sus músicos se suben a un escenario español en el salón de actos de un centro educativo, para recibir los aplausos y el cariño del público. Un avance en el largo camino de la integración, uno de cuyos polos es el encuentro cálido y empático con el forastero, el reconocimiento natural y gozoso de nuestra común humanidad.

A la salida nos esperaban las treinta y cinco fotos de la exposición de Quina. Y allí volvimos a ver a los romà iluminados por un foco inusual, que da relevancia a su dignidad como seres humanos. Imágenes de su amor por los animales, del cuidado de sus viviendas, de su capacidad para reutilizar los derroches de nuestro consumo, de su vitalidad lúdica y festiva. Y nosotros también estábamos en todas y cada una de esas fotos, imágenes especulares que nos recuerdan quienes somos, al visibilizar que la única diferencia entre ellos y nosotros es nuestra inmerecida facilidad de acceso a los bienes que ellos no pueden alcanzar.En la mañana del jueves y del viernes, nuevas reflexiones con las fotos y con los alumnos, para que las vean y se vean a través de ellas.

Y esto es sólo el principio de nuestro viaje por otros lugares de nuestra Córdoba, tierra de acogida, ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Gracias, Quina, por hacerlo posible.