• USTEA muestra su preocupación ante los datos del comienzo del nuevo curso escolar en Andalucía, marcado por la gestión de un nuevo gobierno que viene a profundizar en una serie de políticas lesivas para la educación pública. 

Unión de Sindicatos de Trabajadoras y Trabajadores en Andalucía (USTEA).

En los últimos días estamos asistiendo a un aluvión de noticias basadas en las declaraciones del señor Imbroda, consejero de educación, en las que se remarcan dos ideas principales: las instrucciones, por las que se modifica la distribución horaria de los centros de infantil y primaria, van encaminadas a reducir el fracaso escolar y los esfuerzos realizados por el nuevo gobierno para bajar la ratio en nuestras aulas. Ante estas declaraciones, desde USTEA consideramos oportuno señalar varios aspectos:

En primer lugar, nos parece una burla a la comunidad educativa y, sobre todo, al profesorado interino que, debido a las instrucciones mencionadas, ha perdido su puesto de trabajo, querer hacernos creer que el fracaso escolar puede atajarse asignando algunas horas más a unas especialidades a cambio de quitárselas a otras. Además, el señor consejero parece olvidar en sus declaraciones que son las enseñanzas de religión una de las materias con aumento de carga horaria. ¿Considera el señor consejero que con más horas dedicadas a religión se está luchando contra el fracaso escolar? En USTEA consideramos que estas instrucciones lo que han conseguido realmente es reducir las horas de libre disposición de los centros, por lo que no pueden utilizar esas horas para atender a las peculiaridades de cada centro, provocando además, que de facto no aumenten las horas de lengua y matemáticas y han agravado el problema de estabilidad de las plantillas docentes, al dejar en la estacada a un gran número de maestros y maestras con años de experiencia, principalmente en la especialidad de primaria. Creemos que estos aspectos sí tienen una repercusión directa sobre el fracaso escolar.

En segundo lugar, denunciamos la desfachatez del consejero al querer atribuir a la voluntad política del nuevo gobierno una bajada de la ratio media de nuestras aulas al mismo tiempo que en nuestra comunidad autónoma se incumple la normativa sobre ratios de manera sistemática, encontrándonos con numerosas aulas que superan el número máximo de alumnado permitido. No se trata por tanto de que las características específicas de los centros rurales reduzcan la ratio media del conjunto, sino de conocer cuál es la ratio más habitual y, sobre todo, que la consejería deje de incumplir la norma sobre esta cuestión. Además, desde USTEA defendemos que la normativa que hoy por hoy se incumple debe ser modificada para disminuir la ratio legalmente permitida. Una medida así sí dejaría ver una voluntad política de la consejería por mejorar esta situación.

Por otro lado, nuestro consejero se jacta en sus declaraciones de no haberse concertado con centros privados ninguna unidad para el curso que se inicia, lo cual es directamente una falsedad. USTEA considera que es absolutamente inadmisible reconocer en unas declaraciones que se han suprimido en torno a 400 unidades en los centros de educación infantil y primaria al mismo tiempo que se asegura “no haber concertado ninguna unidad más”. Estas declaraciones solo significan una cosa: el descenso de natalidad solo lo absorbe la educación pública, permaneciendo blindada la privada – concertada, lo que supone que el peso de la red pública sea cada vez menor, profundizando de esta manera en la privatización.

USTEA tiene claras cuáles son las cifras principales de este inicio de curso:

  • Más de 500 suprimidos y desplazados en el cuerpo de maestros y en torno a 250 en secundaria.
  • Pérdida de 600 vacantes en la educación primaria, siendo esta especialidad la más perjudicada por las instrucciones ya comentadas.
  • Supresión de más de 400 unidades en los centros de educación infantil y primaria, lo que aproxima la cifra a las dos mil unidades suprimidas en los últimos años, al mismo tiempo que se mantiene en el acuerdo de gobierno extender los conciertos educativos a las enseñanzas postobligatorias.
  • Hasta en 16 especialidades del cuerpo de maestros se ha necesitado más tiempo de servicio que en el curso anterior para obtener una vacante, lo que profundiza en la inestabilidad del personal interino, que viene sufriendo ya por demasiado tiempo abusos en la temporalidad.
  • Ausencia de un plan de estabilidad para el profesorado interino.
  • Incumplimiento de normativa de ratios en infinidad de aulas, excediendo los máximos permitidos.
  • Aumento de la carga lectiva para las enseñanzas de religión, lo que nos lleva a pensar que se trata de una concesión a la extrema derecha.

Desde USTEA insistimos en que, ante estos datos principales de inicio de curso, que se suman a un sinfín de situaciones insostenibles que nos dejamos en el tintero, la comunidad educativa debe tomar partido para defender nuestra educación pública. En este nuevo curso se hace imprescindible iniciar un ciclo de movilizaciones que le pare los pies al gobierno andaluz y que luche por una educación pública de calidad y por las condiciones laborales de sus trabajadores y trabajadoras.

Andalucía 8 de septiembre de 2019