Juan Ariza Otano

En numerosas ocasiones hemos visto como la derecha ha comentado la enseñanza impartida en las aulas públicas de nuestro país. Y no hablan de educación. Hablan de “adoctrinamiento”. Y, en su opinión, no cabe duda de que sirve para que los jóvenes del país acepten “las imposiciones de la dictadura progre” dirigida por el gobierno “criminal y social-comunista” (por cierto, me encanta como juntan palabras: “bildu-etarras”, “social-comunistas”…). Y tampoco olvidemos que los calificaban de “traidores a la patria”.

Sin embargo creo que utilizan un idioma muy diferente. Digamos que usan las mismas palabras, pero con significados muy diferentes. Lo que es “educación para la igualdad”, para ellos significa “adoctrinamiento”, lo que es “respeto a los colectivos”, para ellos es “instarlos a entrar en ese grupo social” y lo que es “educación sexual”, para ellos es” enseñanza para la cama” o, directamente, sin tapujos, “porno”. Di que sí, porno en las clases. Que diferentes son los idiomas aunque parezcan el mismo ¿verdad?

La enseñanza para la igualdad que reciben los jóvenes en la escuela es ahora más que nunca necesaria. Vemos cómo las leyes han cambiado, pero las calles no y se necesita educación para que lo hagan. Tan peligroso es este tema que ya las instituciones (representación del pueblo) han llegado a cuestionarse si apoyar o no con una mísera bandera a los colectivos en sus días de conmemoración. Si ellos quieren que los LGTBI y las mujeres no tengan detrás una fuerza opresora que se ha ido creando poco a poco por los sistemas, ¿por qué no aceptan la educación universal en esos derechos que supuestamente quieren conquistar ellos también? Además, si lo que ven es un exceso, ¿no es preferible excederse a tener un déficit en la educación en ese tema? Claro, que a lo mejor tienen miedo a perder su libertad para insultar a alguien por su forma de ser, a perder su “libertad de expresión”.

La enseñanza de respeto a los colectivos, como he dicho, no debería ser el mayor objetivo, debería ser la gran obligación de la escuela pública. Una educación para que al gay del instituto no le peguen, o para que a la chica que quiere vestir de la forma que quiera no le piropeen por los pasillos y después digan que “iba muy provocativa”. Ellos dicen que esta enseñanza es “instar a sus hijos a formar parte del colectivo”. Es decir, que se les está diciendo a los alumnos que sean homosexuales, transexuales… Pero que heterosexuales no. ¿No será más bien que tienen miedo a que el hijo les salga “desviado”? Si el hijo no recibe la educación de que en esta vida se puede ser como se quiera, su armario se cierra con 7 candados más, y su negacionismo para saber cual es su realidad propia aumenta, lo que es un martirio mental y un grave problema, ya que el joven puede llegar a plantearse si es un enfermo. Sólo porque nadie le ha enseñado que es posible ser o sentir diferente a lo que es y siente la gran mayoría de la población.

La educación sexual que ellos tratan como “porno” no es otra cosa que negar la eficacia de la pornografía y saber cuales son sus grandes mentiras. Digamos que se hace todo lo contrario a lo que ellos quieren dar a entender en su discurso. Me explico. Esta educación trata la pornografía como la enseñanza sexual mala, ya que es machista y representa la sumisión del uno frente al otro. Además, representan escenas que no son reales, y que hacen que cuando un joven tenga una relación la vea como un fracaso porque no ha conseguido lo que ha estado viendo durante años en vídeos de internet. Todo porque su referente es un actor porno. No sé qué le ven de malo a educar a un hijo en la realidad sexual y a enseñarle a aceptar las relaciones como algo de dos personas iguales, no de un superior frente a su sumis@.

Claro, que cuando no se dan estos contenidos en las aulas nacen los problemas que se intentan combatir con las principales manifestaciones. En resumen: la educación es la raíz de todos los problemas sociales. Cuando no se atajan los problemas desde sus raíces, nacen: machistas que ven a la mujer como un objeto, manadas de cobardes que violan a una chica hasta que esta no puede más o ellos se cansan (y no olvidemos que el problema era que ella iba muuyyy provocativa) , a homófobos que ven a un gay como un enfermo y a transfobos que ven a un transexual o transvestido como un “marimacho” o un “travelo” .

Ya por otro lado mucho más extremo seguimos encontrando líderes que hablan de aceptar “terapias de cura” de la homosexualidad o ponerle fin al Orgullo, la única manifestación que reúne a todos los LGTBIs para luchar por sus derechos. Parece mentira, pero es el objetivo de muchos dirigentes de derechas.

También quieren eclipsar otros movimientos sociales. Pero el pueblo sabe que se necesita avanzar en derechos. Y también sabe que lo que la derecha entiende como avance en derechos, en realidad es retroceso. Algunos piensan que mi opinión es equivocada, pero yo prefiero que la gente goce de sus derechos al completo a tener que ir por la calle con miedo a que le agredan física o verbalmente. Por ahora, todavía seguimos en la segunda, espero que dentro de unos años la educación de sus frutos.