• El colectivo Comunidades Cristianas Populares de Andalucía, ha emitido un comunicado en el que, desde su posición cristiana, critican duramente la política migratoria de la Unión Europea,
  • Critican la actuación del Presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, pero también al resto de dirigentes europeos que, entiende el colectivo, siguen las políticas de la ultraderecha.
  • Mientras el Jefe del Estado veranea en el Palacio de Marivent en Palma de Mallorca y el Presidente del Gobierno en el Palacio de las Marismillas de Doñana, siguen las concertinas en las alambradas de las vallas de Ceuta y Melilla, cuando hace más de un año dijeron que las iban a eliminar”, denuncian, entre otras, en el comunicado, que transcribimos íntegramente a continuación.

¡Cese tanta muerte en la frontera y tantas vidas ahogadas, cese tal exterminio!

 

Como Comunidades Cristinas Populares de Andalucía, seguidoras del Evangelio de Jesús de Nazaret, queremos manifestar nuestra indignación por la política que se está llevando a cabo con los migrantes que llegan a la UE, una política a todas luces que viola continuamente los derechos humanos de aquellas personas que quieren alcanzar una vida más digna, las personas migrantes procedentes de los pueblos más empobrecidos y ultrajados de la tierra. Se nos viene a la mente y al corazón aquellas palabras del Maestro: Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis”. (Mt 25, 41.43).

Mientras el Jefe del Estado veranea en el Palacio de Marivent en Palma de Mallorca y el Presidente del Gobierno en el Palacio de las Marismillas de Doñana, siguen las concertinas en las alambradas de las vallas de Ceuta y Melilla, cuando hace más de un año dijeron que las iban a eliminar. Mientras los altos mandatarios de nuestro país descansan en tan hermosas residencias palaciegas, la policía del país vecino se encarga de hacerles el juego sucio moliendo a palos o deportando al desierto a los migrantes que se acercan a las fronteras que limitan con el norte rico y acomodado. Mientras nuestros máximos representantes disfrutan de los mejores paisajes y estancias, muchos refugiados siguen sin la más mínima protección y con el miedo de ser devueltos a sus países con el riesgo de la muerte que ello conlleva. Ellos tiene la desvergüenza de gozar de las mejores comodidades con los impuestos pagados con el sudor de los trabajadores de España, mientras que centenares de migrantes se encuentran repartidos por los CIES de todo el país por el sólo hecho de estar indocumentados, sin haber cometido ningún acto criminal.

La política de la UE está tomando unos derroteros que la asemejan a los programas políticos de Salvini, Le Pen y Abascal. ¿Cómo podemos decir del viejo continente que es la cuna de los derechos humanos y de la democracia cuando se permite morir a personas en el mar por no estar en las aguas jurisdiccionales de los países miembros de la UE? ¿Cómo los políticos responsables de la UE sortean su responsabilidad no acogiendo en sus puertos a barcos como el Open Arms? ¿Cómo llegan a amenazar a las personas solidarias dispuestas a salvar de la muerte al herman@ con elevadas multas e incluso pena de cárcel? ¿Qué le ha pasado, señor Sánchez, de salvar al Aquarius a ignorar al Open Arms en solo un año?

Queremos y podemos alzar nuestras voces, como lo hizo Oscar Romero hace 40 años un día antes de ser asesinado: “debe prevalecer la ley del Dios del Amor. Una ley inmoral nadie tiene que cumplirla (…) La Iglesia, defensora de los derechos del Dios de Jesús, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación”. Posiblemente de vivir en estos tiempos viendo las políticas migratorias norteamericanas y europeas hubiese dicho: – ¡Cese tanta muerte en la frontera y tantas vidas ahogadas, cese tal exterminio!