César Pérez Navarro.

Las otras dos ciudades españolas que cumplen con la “obligación básica del Estado de velar por que se satisfagan por lo menos los niveles esenciales mínimos del derecho, lo que comprende el acceso a la cantidad mínima indispensable de agua” fijada por la Organización de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud también son andaluzas: Cádiz y Sevilla. Comparten una gestión pública del agua y la premisa de que no puede cortarse el suministro a ningún ciudadano/a que no pueda pagar los recibos, asegurando un mínimo de cien litros diarios de agua. Se trata de “no privar de un recurso básico a ninguna persona por causas económicas”.

La ONU y la OMS cuantifican ese mínimo indispensable en “por lo menos 100 litros por persona al día” cuando “hay agua corriente en las viviendas”, aunque “para las situaciones de emergencia, como los desastres naturales, los conflictos o las situaciones posteriores a conflictos, se ha propuesto un suministro básico mínimo de entre 7,5 y 15 litros por persona al día, ya que puede no haber agua suficiente para cubrir todos los usos personales y domésticos”.

La Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (Aeopas), cuyos objetivos fundamentales son la defensa del agua como bien común, su gestión desde el interés general y la solidaridad y cooperación internacional, presenta la convicción de que “los usos del agua asociados con el consumo, alimentación e higiene personal y doméstica tienen la consideración de Derecho Humano y son prioritarios frente a los usos productivos”. Así pues, el agua nunca puede considerarse como mercancía sujeta a los intereses comerciales. Esta organización muestra su preocupación por la privatización del suministro de agua de boca en España, mayoritaria en las principales ciudades y con casos extremos como el de Murcia, donde su gestión solo es pública en dos municipios, y también sobre la disparidad de las tarifas, con fuertes desequilibrios entre unas y otras ciudades. A esto, se une el encarecimiento de de los recibos y descenso de consumo en localidades donde el suministro y la depuración se han convertido en un negocio privado. Aeopas añade en su estudio que “la participación ciudadana es inexistente en aquellas ciudades en el que el servicio se presta de una forma indirecta, siendo la transparencia muy mejorable también. Son las entidades de gestión directa, las que tienen un mayor número de instrumentos para favorecer la participación y la transparencia”.

“Aguas de Cádiz”, Emasesa en Sevilla y Emacsa en Córdoba, demuestran así que la gestión pública es fundamental para cumplir con derecho humano al agua y al saneamiento que estableció la ONU en julio de 2010. La organzación que vela por el cumplimiento de los DDHH reconoció entonces el derecho de todos los seres humanos a tener acceso a una cantidad de agua suficiente para el uso doméstico y personal (entre 50 y 100 litros de agua por persona y día) y que sea segura, aceptable y asequible (el coste del agua no debería superar el 3% de los ingresos del hogar), y accesible físicamente (la fuente debe estar a menos de 1.000 metros del hogar y su recogida no debería superar los 30 minutos). Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos es, de hecho, el Sexto Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU, que avisa de que para el año 2050 se espera que al menos un 25% de la población mundial viva en un país afectado por escasez crónica y reiterada de agua dulce.

EMACSA (Empresa Municipal de Aguas de Córdoba, S.A.), es una empresa pública propiedad del Ayuntamiento de Córdoba, fundada el 23 de enero de 1969 con el objetivo básico de abastecer con agua potable a empresas y población de la Córdoba, y de gestionar la red de alcantarillado. Con motivo de su 50 aniversario se han organizado en Córdoba diversos actos. Los sábados 16, 23 y 30 de marzo, las personas que deseen conocer un poco más sobre la historia y la relación de los vecinos y vecinas del barrio con las fuentes más representativas de Córdoba, podrán inscribirse en la actividad: Ruta por las Fuentes Cordobesas. Serán de 11 horas a 13 horas y requieren de inscripción previa.

Foto: 16 mar.