El pasado día 1 de diciembre, los y las vecinas del Campo de la Verdad, además de participar en la Manifestación “Viva Andalucía Viva” pudieron por fin, y pese al agua caída, celebrar una “Güevada con chorizos” para reivindicar la rehabilitación del Paseo de San Julián, una zona que, mediante un Proyecto de Mejora supondría rehabilitar y poner en valor la zona verde en dicha zona, que colinda con la margen izquierda del Gualquivir, antes de llegar al Puente de El Arenal.

Dicho proyecto cuenta con una dotación de 600.000 euros en el marco de la estrategia de desarrollo urbano sostenible de la Unión Europea. La A.V. Guadalquivir informa de que el pasado 14 de noviembre mantuvieron una reunión con el responsable de Infraestructuras en la que no se aportó ninguna información de la situación en la que se encuentra dicho proyecto y, aunque se comprometió en la reunión a poner al día a los vecinos y vecinas, a fecha de hoy, casi tres semanas después, aún no la han recibido.

La Asociación Vecinal Gualquivir Campo de la Verdad manifiesta no estar dispuesta a que se pierda, por segunda vez, la oportunidad de que esa zona del Río sea rehabilitada para el disfrute de la vecindad, después de que el gobierno de José Antonio Nieto (PP) abandonara el proyecto en su mandato. En esta ocasión, “sería aún más grave, pues nuevamente los vecinos y vecinas nos quedaríamos sin un espacio en condiciones para el deleite del paseo de mayores, recreo de nuestros niños y niñas y de la vecindad que hoy ya transitamos y vivimos por este lugar, dejándonos un basurero, habiendo un presupuesto aprobado.”

Dado que, como la lluvia influyó negativamente en la afluencia de personas, “nos han sobrado huevos” con los que la Asociación “amenaza” con repetir la acción hasta conseguir que el Ayuntamiento comience a ejecutar inmediatamente el proyecto. Recuerdan que han sido “muchos años pidiendo la rehabilitación del Paseo de San Julián, pidiendo ser protagonista de la elaboración del proyecto y del seguimiento de las obras de rehabilitación.

Antes de ponerse a los fogones, miembros de la Asociación y vecinos y vecinas plantaron distintas especies de plantas como ejemplo de lo que reivindican, “un paseo arbolado que sirva para refrescar el ambiente y contribuya al bienestar de los vecinos del barrio que paseen por él, y en especial, a los de dicha zona, ya que también refrescaría sus viviendas. En definitiva, un paseo verde, sembrado de vegetación de ribera que no requiera demasiada agua y con materiales  porosos y naturales que no aumenten las temperaturas extremas.