Entiende que la reconstrucción ha de implicar el abandono del papel de colonia interna del Estado y de Europa que Andalucía tiene históricamente adjudicado.

La nueva realidad de Andalucía debe ser diseñada por la sociedad civil, cuestionando el sistema y apoyando y fomentando el apoyo mutuo y la solidaridad demostrada, especialmente, en estos meses.

Presentan un decálogo de propuestas como punto de partida para el debate y la concreción de medidas.

La Plataforma Andalucía Viva ha expresado, mediante nota de prensa, su profunda preocupación ante la reconstrucción de la situación que se pretende hacer tras el paso de esta fase de confinamiento y parálisis causada por la pandemia del Covid-19.

La Plataforma entiende que Andalucía tendrá que ir hacia una reconstrucción distinta a la diseñada, que supone restaurar el funcionamiento del “sistema capitalista globalizado, ultraliberal, colonialista y patriarcal” que ha dejado al turismo como, prácticamente, la única fuente de ingresos para nuestra tierra, acabando con el bienestar de nuestras ciudades y pueblos, y con campos y playas deterioradas preocupantemente. Mientras, se extraen de Andalucía las materias primas y recursos sin producir casi ningún valor añadido para ser procesados y sacarles beneficio fuera de aquí, dejando los peores datos de empleo y pobreza y perjudicando nuestro medio ambiente. Todo ello con el plus de acoger cementerios de residuos peligrosos y bases militares para ejercer de gendarme de Europa frente a los pueblos del Sur. En resumen, “La “normalidad” a la que pretenden que volvamos es precisamente la que nos ha llevado adonde ahora estamos: a una situación dramática que va a empeorar en los próximos meses”.

Por el contrario, la Plataforma Andalucía Viva llama al pueblo andaluz a hacer esa reconstrucción desde sus necesidades e ilusiones, aprovechando la solidaridad y apoyo mutuo demostradas, así como “la indignación inteligente que se ha desarrollado estas últimas semanas en muchos de nuestros pueblos y barrios“. La Plataforma llama a beber de la tradición comunitarista y solidaria, silenciadas y despreciadas, de movimientos, asociaciones y colectivos. Y por eso, quieren huir de liderazgos personales con programas e ideas sobrevenidas, en favor de un “pueblo consciente y organizado“. Entienden que, en la situación actual, “lo fundamental es reafirmar el rechazo a cooperar en el siniestro proyecto de hundirnos aún más en el pozo en que nos encontramos; es afianzar nuestra decisión de no aceptar que decidan por nosotros en contra nuestra; es emprender con decisión el nuevo camino“.

Para comenzar a trabajar, la Plataforma plantea 10 ejes para orientar la actuación de aquellas personas que aspiren a esa construcción de un nuevo futuro para Andalucía, libre de la dependencia, de la subordinación y de la pérdida de identidad.

Los puntos son:

  1. Apoyo a las políticas y experiencias que fomenten la producción de bienes de uso para cubrir las necesidades materiales e inmateriales del Pueblo Andaluz y que sean respetuosas con el medio ambiente y la preservación de nuestros ecosistemas. Apoyo al cooperativismo, a la extensión de formas de trabajo autogestionadas y al comercio y consumo de proximidad, para avanzar hacia la soberanía alimentaria. En consecuencia, rechazo de las políticas y medidas que se inscriban en la lógica de la globalización y acentúen la integración dependiente de Andalucía como economía extractivista, centrada en las exportaciones de bajo valor añadido y en el turismo masivo.
  2. Reconversión del sector industrial, orientándolo hacia las necesidades del bien común y la calidad de vida de la población y eliminando la industria militar y aquellas que constituyan una agresión a la salud y al medio ambiente. Fortalecimiento de los sectores públicos, en especial de la Sanidad, la Educación, la Vivienda y los cuidados a personas y colectivos dependientes o vulnerables.
  3. Fomento de las energías alternativas y de su producción a niveles locales y comarcales para hacerlas eficientes, abaratar los costes a los consumidores y avanzar hacia la soberanía energética.
  4. Apoyo a los sistemas públicos de movilidad y a los medios no contaminantes. Oposición a los megaproyectos, grandes infraestructuras y modos de transporte insostenibles ecológica y económicamente e imposición de tasas elevadas a los movimientos de personas y productos por medios de transporte que derrochen energía y sean fuente de contaminación.
  5. Apoyo a las medidas de reactivación de la vida comunitaria tanto en los centros históricos como en los barrios de nuestras ciudades y pueblos. Apoyo a las políticas que rescaten las plazas y calles como lugares de encuentro y las doten del arbolado y los elementos necesarios para fomentar la convivencia. Oposición a los proyectos que deterioran nuestro ya muy dañado Patrimonio Natural y nuestro Patrimonio Cultural, material e inmaterial, mercantilizándolos aún más o convirtiéndolos en parques temáticos.
  6. Fomento de nuestra cultura y exigencia de que en los centros de enseñanza se difunda la historia y cultura del Pueblo Andaluz. Apoyo a las iniciativas culturales, sobre todo comunitarias y cooperativistas. Defensa de medios públicos de información y comunicación independientes de partidos políticos y no sujetos a intereses empresariales.
  7. Exigencia de la declaración de Andalucía como territorio libre de armas y energía nucleares. Oposición a que en nuestro territorio existan bases militares y a su utilización como palancas de agresión contra otros países. Rechazo de las políticas que convierten Andalucía en el gendarme del sur de Europa.
  8. Denuncia de las leyes y normas que constituyan violaciones y recortes de los Derechos Humanos o supongan una limitación de las libertades democráticas. Exigencia de especial atención y apoyo a quienes sufren situaciones de pobreza y exclusión o forman parte de colectivos vulnerables. Puesta en práctica de la Renta Básica Universal e Incondicional para garantizar el derecho básico a la subsistencia. Oposición a toda forma de clasismo, sexismo, racismo y xenofobia y exigencia de medidas efectivas contra la desigualdad social, la violencia de género y cualquier tipo de discriminación.
  9. Fomento de los valores democráticos y de mecanismos de efectiva participación ciudadana en los debates y decisiones sobre los asuntos públicos. Exigencia de transparencia y de rendición de cuentas por parte de las administraciones públicas. Especial apoyo al municipalismo, entendido no solo como actuación dentro de las instituciones sino, sobre todo, como intervención activa de la sociedad civil organizada.
  10. Denuncia de la situación de subordinación política de Andalucía y de las limitaciones e ineficiencias del actual marco autonómico. Exigencia del reconocimiento de Andalucía como Pueblo y, consecuentemente, de su derecho a autogobernarse dotándose de los instrumentos políticos, económicos, sociales y culturales necesarios para avanzar hacia el objetivo de una Andalucía Viva y Libre en la que podamos construir el tipo de sociedad al que aspiramos.

Os dejamos, a continuación, el comunicado íntegro de la Plataforma Andalucía Viva.

Documento definitivo BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN..