En el mes de junio, la Plataforma Carril Bici (en consonancia con el Plan de Choque había presentado este colectivo), valoró positivamente la implantación en Córdoba de 45 Ciclocalles con una extensión de 26 kilómetros .

Ya entonces solicitó al Ayuntamiento de Córdoba que, para facilitar el respeto y la convivencia, hiciera una Campaña informativa y extremara el control de límite de velocidad establecido (30 km/h).

Tras casi medio año de rodaje, la PCBici reclama que se vuelva a pintar la señalización horizontal pues apenas es visible y que ahora, además, estas señales se marquen con mayor frecuencia.

Al mismo tiempo, con el objetivo de armonizar la seguridad y convivencia del tráfico motorizado con bicicletas y patinetes eléctricos, insiste en que se tomen medidas necesarias que disuadan del exceso de la velocidad, incluso con la instalación de radares que verifiquen que no se rebasan los 30 km/h. Ya hay ayuntamientos, como el de Burgos, que desde el mes de julio vienen haciendo controles de radar, aplicando las sanciones correspondientes.

La Plataforma Carril Bici ha comprobado que, en general, se circula a más velocidad de la permitida, especialmente en Ciclocalles como el Puente de San Rafael o las Avenidas de Libia, Virgen de las Angustias y la Arruzafilla. Entienden que si se consiguiera bajar la velocidad sería posible que las Ciclocalles fueran seguras y de gran utilidad, sin tener que hacer tantas segregaciones de espacio para la movilidad.