USTEA exige un cambio radical en la política educativa.

Este comienzo de curso se estrena con una nueva ministra socialista. Públicamente emplazamos al nuevo gobierno del PSOE a que traduzca en hechos concretos las manifestaciones, críticas y propuestas que hizo en materia educativa durante las legislaturas en las que estuvo en la oposición.

En primer lugar, a la ministra le pedimos la inmediata derogación de la LOMCE, la definitiva reversión de los recortes de la época Rajoy y un cambio en el sistema de acceso a la función pública docente, que permita la consolidación laboral del profesorado interino: valorando la experiencia docente previa, con pruebas no eliminatorias y primando la experiencia ya acumulada del profesorado interino.

En lo que respecta a la administración andaluza, es fundamental un cambio en la política presupuestaria que ponga como una verdadera prioridad la educación pública, teniendo como horizonte alcanzar en cinco años un 7% del PIB.

La falta de una financiación adecuada se hace patente en estos días de inicio de curso: centros inacabados, infraestructuras deficientes, climatización de los edificios a cuentagotas, barracones en lugar de aulas, obras inacabadas y problemas de masificación. En definitiva, problemas insalvables para la escuela pública con la escasa financiación actual y con dirigentes políticos poco o nada comprometidos con ella.

Asistimos en el comienzo de curso en la Educación Secundaria en Andalucía a la reversión de un recorte (los otros, aunque anunciados, al tramitarse por proyecto de ley, sus efectos, de prosperar, no los notaremos antes de un año). El del horario del profesorado de esta etapa educativa, que recupera el que ya tenía antes de 2012, lo que ha supuesto la contratación este curso de más de 2000 profesionales, número similar al del curso anterior, con lo que recuperamos la cifra de profesorado despedido en 2012.

Sin embargo, debemos reseñar todavía las altísimas ratios de alumnado en las aulas, las deficientes coberturas de bajas y sustituciones, el alarmante déficit de personal de administración y servicios en los centros, cuando no la externalización y el precariado de los mismos… por señalar sólo los problemas más graves.

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