Lo consideran una apuesta obsoleta y desfasada en tiempos de emergencia climática y crisis pandemia COVID-19 en Córdoba.

Ecologistas en Acción ha mostrado en nota de prensa su oposición ante la presentación el pasado viernes 3 de julio por la Consejería de Fomento en Córdoba del proyecto de la Ronda Norte como una prioridad en la movilidad de la ciudad de Córdoba tanto para la Junta de Andalucía como para el gobierno municipal.

El colectivo ecologista considera que es un proyecto muy costoso económicamente, pues supone una inversión desproporcionada focalizada de nuevo en el asfalto y el hormigón en estos tiempos posteriores a la pandemia COVID-19, cuando lo que se hace urgente es destinar fondos para atender las necesidades de la población. El coste planteado a priori de casi 100 millones de euros, que en la práctica será mayor como demuestran tantas otras obras de gran calibre, supone que cada metro de ronda cuesta nada menos que 44.000 euros.

Este derroche de dinero público para una infraestructura innecesaria contrasta con, por ejemplo, los recortes ejecutados en universidades de nada menos que 135 millones de euros para este curso académico o el recorte del 60% del presupuesto andaluz en materia de cooperación al desarrollo. Para Ecologistas en Acción, en estos tiempos de pandemia COVID-19 los esfuerzos económicos deberían focalizarse en reconstruir el sistema sanitario, educativo y asistencial en lugar de invertir en un sistema de autovías y rondas que la propia Junta de Andalucía evalúa en sus documentos como sobredimensionado.

Por otro lado, entienden que el proyecto de Ronda Norte supone desmembrar el tejido urbano y, desde el punto de vida medioambiental, supone apostar por un modelo de movilidad urbana absolutamente desarrollista y desfasado, cuando el nuevo paradigma parte de la promoción de la movilidad activa, bicicleta y peatón, y planificar el resto en función de ésta.

Ecologistas en Acción entiende que debe abrirse un debate en el que, en el escenario de una sociedad no dependiente de los combustibles fósiles, se ponga en valor la necesidad de apostar por un nuevo modelo de transporte basado en el transporte público, en el acortamiento de las distancias y en el uso de sistemas no contaminantes de desplazamiento. Apostar por promocionar más aún el transporte motorizado con la nueva Ronda Norte es un sinsentido y una grave irresponsabilidad en estos tiempos de gran contaminación atmosférica en Córdoba y de emergencia climática. En unos momentos en que la empresa pública AUCORSA presenta un déficit enorme se apuesta por una infraestructura que promociona el uso del coche y promueve un mayor abandono del transporte público.

Por ello, denuncian que el retomar proyectos que se han quedado obsoletos en sus planteamientos y estrategias frente a la situación contemporánea de apuesta total por la movilidad sostenible es inadmisible en un escenario en el que el aumento de temperaturas globales está sobradamente demostrado científicamente, y que deja a Córdoba con un futuro cada vez más difícil de gestionar por este aumento de temperaturas. En vez de intentar gestionar la demanda reduciendo el número de desplazamientos en coche, las administraciones aumentan la oferta de infraestructuras que provocarán que el reparto modal se desplace aún más del transporte público hacia el transporte motorizado contaminante.

Ecologistas en Acción recuerda al alcalde y a la consejera que con la realización de este proyecto se introduciría en la ciudad una autovía, eludiendo el debate urbanístico que supone la alteración de las directrices del PGOU vigente de Córdoba, que dice literalmente: “La proximidad de la ciudad con la sierra no facilita la posibilidad de una Ronda Norte de la ciudad que, conectando con la actual de Levante y la futura (ya existente) de Poniente, constituyera la circunvalación completa de Córdoba. La orografía y, sobre todo, el respeto paisajístico, desaconsejan plantear este vial. Se propone la utilización de vías de penetración alternativas que posibiliten el acceso rápido a esta zona Norte de la ciudad.”

El compromiso adquirido por la Consejería de Fomento con esta infraestructura faraónica supone, asimismo, aparcar otros proyectos encaminados a garantizar un modelo de movilidad urbana más sostenible. La Consejería ha licitado y encargado hace bastante tiempo estudios sobre la viabilidad del ferrocarril de cercanías en todo el valle del Guadalquivir. También Ecologistas en Acción destaca el abandono por la Consejería del Plan Andaluz de la Bicicleta (PAB) por el cual la Consejería de Fomento tendría que construir casi 30 km más de carril bici en la ciudad de Córdoba, a los que se comprometió en convenio firmado con el Ayuntamiento de Córdoba. El PAB tendría que haberse ejecutado totalmente en Córdoba a finales del 2020. Ecologistas en Acción también recuerda que sigue sin crearse la Oficina de la Bicicleta prometida en diferentes legislaturas.

En cuanto al Ayuntamiento sigue sin aprobar el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) que se redactó en tiempos del alcalde Nieto y fue encargado a la prestigiosa Oficina de Salvador Rueda, la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona. Este documento de coste desconocido lleva unos 7 años durmiendo en un cajón. Por tanto, se propone la Ronda Norte fuera de los criterios del PGOU y sin estar avalada su necesidad y utilidad por la planificación de un PMUS.

Por todo ellos, Ecologistas en Acción consideran que, antes de comprometer una inversión como la de la Ronda Norte, parece necesario un debate en profundidad sobre el modelo de movilidad por el que apostamos.

Fragmentación innecesaria de la ciudad.

Ecologistas en Acción recuerda a la Consejera que Córdoba, hasta hace pocos años, sufrió la desmembración provocada por los terrenos de uso ferroviario, optando finalmente por una solución de integración urbana que, tras largos años de reivindicaciones, gestiones y obras, supuso en términos generales un gran avance en la calidad urbana. La propuesta de Ronda Norte reproduce apenas unos 900 metros más al norte, una nueva herida en la ciudad, análoga a la que, hace apenas una década, fue curada con gran esfuerzo en las vías del ferrocarril.