El Consejo del Movimiento Ciudadano ha urgido al gobierno municipal para que abran cuanto antes los servicios de los centros cívicos, tales como la biblioteca, la atención ciudadana que conlleva las funciones de registro, los servicios sociales (estén integrados o no) o los usos de los espacios para actividades socioculturales.

El Consejo del Movimiento Ciudadano ve prioritario que funcione el servicio de atención ciudadana, especialmente en la periferia y que la adaptación de dichos servicios a las condiciones de seguridad de trabajadores y vecindario no debe retrasarse más para que vuelvan a ser un referente para la actividad ciudadana de los distritos.

Para dicho consejo esta urgencia es candente en las distintas barriadas periféricas para las que el Centro Cívico es un servicio básico para su conexión con la ciudad y, específicamente, con el ayuntamiento. Hay que tener en
cuenta que a la población que habitualmente vive en la periferia se han sumado aquellas familias que han desarrollado allí su confinamiento y en breve lo harán las que se trasladan allí para pasar el verano. Aparte, es la ocasión para abrir ya el nuevo
centro de Cerro Muriano, aun sin inaugurar.

Entre todos los servicios, es prioritario recuperar el servicio de atención ciudadana, que conlleva el registro de documentos entre otras labores y que es una demanda esencial de la ciudadanía. Para el Consejo del Movimiento Ciudadano, la administración electrónica puede mejorar el servicio, “pero no puede suplir la atención personalizada”, especialmente para personas no formadas en las nuevas tecnologías que actualmente siegue siendo una gran parte de la población cordobesa, sobre todo, “la de mayor edad”. La distribución del servicio “debe ser equilibrada y teniendo en cuenta las necesidades sociales y ciudadanas de cada distrito”

El Consejo del Movimiento Ciudadano señala a la población mayor “como la más necesitada de que abran los Centros Cívicos ante el cierre de sus centros de mayores lo que les hace no tener lugares donde poder desarrollar una mínima actividad social”, a lo que se suma el cierre de asociaciones o sedes de colectivos. Por todo ello, “los mayores se ven obligados a poblar los parques y jardines cuando el clima empieza a hacerlos inhabitables o a refugiarse en bares, que a su vez tienen limitado su aforo”.

Por todo ello, urge a que el ayuntamiento ponga sus equipamientos en funcionamiento.