El partido ecologista pide una nueva normativa de movilidad que convierta al municipio en una ciudad amable, sostenible y saludable.

En la Semana de la Movilidad 2018, EQUO pide que se agilice una nueva normativa de Movilidad Sostenible. Es imprescindible una nueva normativa que incorpore los nuevos medios de locomoción y priorice al peatón, a la bicicleta y al transporte público sustituyendo a la antigua ordenanza de tráfico del año 1992.

Desde el partido verde entendemos que existe un discurso pro bicicleta pero echamos en falta una política definida en el Ayuntamiento que integre la bicicleta en la Movilidad de la ciudad. En la Semana Europea de la Movilidad 2018, reiteramos nuestra denuncia sobre el deterioro, abandono y la escasa preocupación de la Sra. Ambrosio y de la Junta de Andalucía (con su Plan Andaluz de la Bicicleta) y los responsables de movilidad del Equipo de Gobierno por mantener y mejorar el carril bici de la ciudad. Poco se ha avanzado con este Gobierno Municipal en pro de la bicicleta a pesar de que cada vez existen más usuarios en la ciudad y que ha sido el mandato donde mayor número de concejales usan la misma como medio de transporte. De las 51 medidas en el Pacto de Gobierno, la referente a la bicicleta ha sido una de las grandes olvidadas.

Reclamamos personal para la puesta en marcha de la Oficina Municipal de la bicicleta. Mucho discurso pero pocos hechos que hagan vislumbrar un apuesta decidida por un cambio de movilidad en la ciudad. Sigue sin dotarse personal para el área de movilidad que haga posible la creación de esta Oficina que se encargue de todo lo referente a la bicicleta. Añadir a esta falta de compromiso el anuncio en septiembre del 2017 de la renovación del sistema de público de bicicletas del que aún no se tiene respuesta.

Para EQUO una nueva normativa de movilidad sostenible debe perseguir el objetivo de conseguir reducir el tráfico de coches y las emisiones contaminantes en el municipio.

Los coportavoces provinciales de EQUO,  Ana María Carnero y Salustiano Luque, señalan que “para adaptarnos al cambio climático hay que buscar soluciones. Se tiene que producir un cambio considerable y radical en la forma de desplazarnos. Los ayuntamientos tienen que actuar y entendemos que el tiempo de seguir sin tomar medidas en las ciudades se ha acabado. Si queremos ciudades amables, con unas condiciones de vida y calidad saludables es necesaria la transición a un modelo de ciudad que favorezca y compatibilice  el fomento del transporte público, la utilización de la bicicleta y el desarrollo de espacios peatonales”. Además añaden que “es necesaria e imprescindible una nueva normativa actualizada a la realidad de Córdoba, en la que se de la preferencia al peatón. Nuevos límites de velocidad y nuevas normas para el uso de bicicletas y patinetes eléctricos, prohibición de circular en bicicleta por las aceras exceptuando a menores de 12 años que vayan acompañados, regulación de los patinetes eléctricos y bicis con motor que tendrán prohibido circular por la acera o calles aunque con excepciones en función de la calle o tipo de patinete, la pacificación de la mayoría de las calles a 30 km/hora y la reducción de velocidad en las calles de plataforma única, la prohibición en el centro de la ciudad de los vehículos más contaminantes, deben ser algunas de las medidas que recoja esa nueva normativa que esperamos sea pronto una realidad. Toda esta nueva normativa debería ir acompañada de un arreglo y conexión de los carriles bicis existentes o bien de la implantación de las ciclocalles que permitan circular con más seguridad y espacio, eliminado carriles a los coches y ampliando para las bicicletas”.