Esta reflexión viene, como el título, troceada en tres partes. Si el resultado final tiene semejanza con la realidad que vivimos, nunca sería por pura coincidencia.

1.- Impunidad

El 25 de abril de 2013 se produjo la acción “Asedia el Congreso”, réplica del “Rodea el Congreso” celebrada el 25 de septiembre de 2012. Como consecuencia de la misma, el sindicalista del SAT Fran Molero (que entonces tenía 24 años) fue condenado a cinco años de prisión y una multa de 16 mil euros por “delito de atentado y lesiones”. Ese día, para controlar a unos pocos miles de manifestantes, se movilizaron 1400 antidisturbios. En el juicio de Fran Molero la prueba de carga en su contra fue la identificación policial “por llevar ropa oscura y pañuelo palestino”. Ninguno de los “asediadores” pudo llegar a las inmediaciones del Congreso. Hubo 15 detenidos, que denunciaron agresiones durante su confinamiento en dependencias policiales. Desde hace casi dos años Fran cumple su condena en el Centro Penitenciario Málaga II.

Fran Molero, sindicalista del SAT en prisión, durante 5 años, por manifestarse de forma pacífica frente al Congreso de los Diputados

Repetimos: para declararlo culpable fue determinante el testimonio de los policías que lo identificaron porque llevaba “vestimenta negra con pañuelo”.

El martes 3 de marzo de 2020, centenares de policías y guardia civiles convocados por el ¿sindicato? JUSAPOL, llegaron hasta el Congreso de los Diputados. Entre los manifestantes destacaban los disfrazados con máscaras y los que tiraban petardos. Rompieron el cordón policial, se plantaron en las escaleras del Parlamento, insultaron a diputados, fueron arengados por sus representantes políticos (Vox), camparon a sus anchas… y en ningún momento sufrieron la mínima presión o represión por parte de las UIP, las omnipresentes unidades de antidisturbios de tantas manifestaciones. No había ninguna.

Si algún manifestante (funcionario público pagado con los impuestos de todos los españoles, también los de Izquierdas) se portó como un energúmeno puede estar tranquilo. No corre el riesgo de acompañar a Fran en prisión, pues nadie fue identificado, ni fue aplicada la ley Mordaza, la misma norma que, estando de servicio, decenas de los concentrados a las puertas del Congreso seguramente habrán usado a mansalva para sancionar económicamente a miles de compatriotas que usaban pacíficamente su derecho para reivindicar Enseñanza Pública, Sanidad Pública Pensiones Dignas, frenar las deslocalizaciones o pedir salarios justos.

 Lo vivido a las puertas del Congreso no fue un relato de ciencia ficción. Se llama impunidad y es un clarísimo ejemplo de doble rasero.

Manifestante de JUSAPOL frente al Congreso de los Diputados

¿Tienen los policías y guardias civiles derecho a protestar? Por supuesto que sí. Exactamente el mismo que muchos de ese entorno le han negado a los “perroflautas”, mareas, anti desahucios o Marchas de la Dignidad. Y si con los gobiernos del PP han aplaudido la “dura lex” ante movilizaciones que se acercaran al Congreso “pues es un delito de máxima gravedad intentar presionar a los representantes electos del pueblo español”, ¿hace cinco días no?… Ya se sabe que una cosa es predicar y otra dar trigo.
Para terminar esta apartado dos matizaciones sobre la puesta en escena.

  • Primera: la máscara que llevaban muchos de los manifestantes era la de Guy Fawkes que aparece en “V de Vendetta”. Conociendo la ideología de su creador, Alan Moore, no debe estar muy contento por la usurpación.
  • Segunda: al parecer entonaron “Bella Ciao” versión “La casa de papel”, no la original. La fetén es el himno de la resistencia partisana antifascista durante la II Guerra Mundial. Lo mínimo que se pide a quien la entone es que no adultere su espíritu. De nada

2.- JUSAPOL

Acrónimo de “Justicia Salarial Policial”, es una asociación de policías y guardias civiles que empezó reivindicando la equiparación salarial con Mossos, Ertzaintza y Policía Local para terminar en la actualidad sirviendo de punta de lanza contra los partidos del Gobierno Central. No oculta su clarísima connivencia con el ideario más rancio de la derecha española ni su fascinación por Vox. Hoy en día es difícil determinar si fue antes la gallina o el huevo. Parecen siameses.

El “ardor guerrero” los ha llevado a protagonizar brillantes acciones (aparte de la del Congreso arriba mencionada) entre las que llama la atención -por su “espíritu democrático y de servicio público”- las declaraciones de uno de sus portavoces, Alejandro León, que al recibir el regalo de una navaja con la leyenda “Para Jandro Lion, el mejor YouTube jusapolero. Con cariño, JUSAPOL Ciudad Real” proclamó entre risas mientras la empujaba: “Que se preparen los mena (fórmula empleada por la extrema derecha para que olvidemos que se trata de “menores no acompañados”) que los voy a dejar en el suelo“.

En las elecciones sindicales de 2019 en las que participaron casi el 73% de los 67 mil policías hispanos, consiguió 8 de los 14 puestos en el órgano de negociación de la Policía, lo que pone en evidencia el bestial escoramiento del cuerpo hacia posturas ultras. Piel de gallina sólo con pensar lo que votan internamente quienes por ley tienen el monopolio de las armas y el deber de defender nuestros derechos recogidos en la vigente Constitución del 78.

Que su reivindicación, pese a la excusa sindical, es política lo ha dejado muy claro la última hazaña protagonizada por estos “Pelayos”: hacer una caricatura de “escrache” este viernes 6 de marzo ante la casa de Pablo Iglesias e Irene Montero.

Los mismos que pese a ser “testiculares” en sus expresiones nunca tuvieron “gónadas” (funcionan desde 2017) para plantarse ante el domicilio particular de los ministros del Interior del PP o del PSOE, sí señalan como únicos culpables de todos sus males a los dirigentes de un partido que lleva apenas tres meses (y en minoría) en el Gobierno. Siguen así la senda de los grandes propietarios agrícolas de ASAJA, que se acordaron de la diferencia entre lo que les pagan el producto y a lo que lo venden en los supermercados o las multinacionales sólo cuando “El Coletas y sus secuaces” ha entrado en el Gobierno de la Nación. Con Aznar y Rajoy, como todos sabemos, jugaban al precio justo.

En la foto de la pancarta frente al archifamoso chalet (por cierto, ¿dónde viven el resto de líderes políticos?, ¿cuevas, chabolas, bajo un puente, Cañada Real…?) faltan Abascal (pese a su inexistente curriculum laboral debe estar capacitado para sostenerla cogiendo un pico sin ser acusado de intrusismo) y que las letras las hubiera rotulado Monasterio (lo mismo esa habilitación la tenía).¡Ah! Y el negro de Vox gritando megáfono en mano “España para los españoles”.

Puestos a reivindicar, siendo lo monárquicos que son, podían haber hecho el escrache al emérito Juan Carlos, aunque fuese en la finca de La Angorilla del Pardo, propiedad de Patrimonio Nacional y que durante cuatro años usufructuó su examiga Corinna a cargo de los presupuestos, según contó la Prensa. Y, una vez concentrados allí, pedirle de camino que explique lo de sus cuentas en Suiza. Hasta tenían el texto de la pancarta: “Lo evadido a paraísos fiscales que se incaute para nuestras mejoras salariales”.
Pero ese es otro cantar. Donde se pongan un “¡A por ellos oé!¡Borbón ministro de Economía ya!¡Hommer Simpson presidente!” que se quiten pamplinas sobre honestidad y corrupción.

3.- Fascismo

La serpiente del Fascismo hace el nido en el silencio y el mirar hacia otro lado de muchos españolitos de a pie capaces de creer en un pasado mítico -aunque no tengan base alguna histórica-, echar la culpa al diferente que se convierte en enemigo público y seguir devotamente a quienes intentan uniformar a la población con un pensamiento único.
Como una imagen vale más que mil palabras, el resumen perfecto lo daría la foto de Pablo Casado cargando contra el “adoctrinamiento” … ¡en un colegio religioso y bajo un crucifijo!. 

Siempre somos peligrosos los heterodoxos, la escoria del pensamiento libre y la famélica legión. La anti España. El resto, si lleva pulserita y dice amén al Poder es de fiar. Lo natural. Tan natural como negar el genocidio franquista.

Por eso cuando los trileros patrios mezclan en el cubilete la fórmula mágica con tres dosis de pasado mítico, una pizca de ideología patriarcal, antifeminismo, fake news, homofobia, conservadurismo, victimismo (1) … ya conocemos, por la Historia, el engendro que sale de la combinación: lo que se llamó Franquismo en el XX y clericalismo ultramontano en el XIX.
Cuando la pócima precipita socialmente, a los que no rezamos sólo nos quedan dos opciones: o temblar o luchar.

En tiempos de turbación, recurramos a los clásicos:

-Prefiero morir de pie a vivir de rodillas

-No pasarán

-Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar

Lo dicho.

 

(1) Stanley, Jason: “Facha (Cómo funciona el Fascismo y como ha entrado en tu vida)” Blackie Books 2019