La convivencia rota en la zona de la Axerquía se puede extender si no se actúa.

La Federación de Asociaciones Vecinales Al-Zahara ha transmitido al alcalde de la ciudad que dé órdenes de actuación sobre negocios hosteleros rebeldes que no cumplen la normativa de veladores, ni los acuerdos establecidos con HOSTECOR ni las normativas sanitarias sin que el ayuntamiento se dé por aludido. Con esa pasividad el ayuntamiento pone en peligro la salud de los cordobeses y cordobesas por el mero hecho de favorecer de forma no legal a un negocio concreto en contra del interés general.

Al-Zahara ha trasladado a la Gerencia de Urbanismo, sin que haya habido respuesta a sus reclamaciones hasta una decena de negocios que incumplen de forma flagrante la legalidad urbanística y sanitaria vigentes y que su continuidad excede la comprensión y flexibilidad que ha mostrado el movimiento vecinal ante las dificultades que está sufriendo el sector hostelero. Pero el límite siempre ha sido la no alteración de la convivencia ciudadana (ruidos, horarios, accesibilidad…) ni la generación de peligros de contagios en esta época de crisis sanitaria.

Estamos refiriéndonos a negocios sin licencia, por lo que son competencia desleal, que ocupan espacios públicos no autorizados, que impiden el uso de bancos y otro mobiliario público del que se apropian, que no respetan el control de horarios ni la distancia social entre mesas, actuando en busca del lucro sin más. La mayoría de estos negocios están también denunciados por el propio sector hostelero porque son un mal ejemplo para la inmensa mayoría de bares y restaurantes que sí cumplen con sus obligaciones y existen actas de policía local denunciado esta situación que duermen en algún cajón de la Gerencia de Urbanismo.

Al-Zahara lamenta que aún no se haya contestado a la solicitud conjunta del sector vecinal y del hostelero para mantener una reunión con la Gerencia de Urbanismo de cara a preparar la próxima convocatoria de licencias de terraza para el año venidero. Esa reunión debe también evaluar lo acontecido en estos seis meses de pandemia y plantear lo mejor para la convivencia para la próxima temporada. Es un error que reine la impunidad porque el infractor se siente protegido lo que solo puede originar enfrentamientos ciudadanos ante la necesidad de defender la accesibilidad, el descanso y la salud.