Puestos de recogida de basura neumática en el barrio de Zabalgana, en Vitoria. Fuente: Wikipedia

Ecologistas en Acción Córdoba ha pedido públicamente a SADECO que retire el proyecto de Recogida Neumática de Residuos Sólidos Urbanos  presentado en 2005 por la Gerencia Municipal de Urbanismo en un “lujoso acto en el Jardín Botánico en el que Ecologistas ya cuestionamos la bondad de dicho sistema“. La asociación ecologista valora el proyecto como de un “alto grado de insostenibilidad“. En aquel momento, desde SADECO se fue incapaz de dar cifras sobre el consumo energético que conllevaría el sistema. Además, fuentes sindicales presentes en aquel acto interpretaron como el objetivo principal de este sistema de recogida neumática el ahorro de puestos de trabajo, lo cual en estos tiempos de pandemia es aún menos conveniente.

15 años años después, y a pesar que Ecologistas en Acción reconoce que pensó que el sistema podía tener alguna ventaja en el casco histórico con objeto de evitar el tránsito de vehículos de basura por el mismo, la realidad es que el alto coste, sumado al hecho de la comodidad para la persona usuaria, que entierra sus residuos sin tener que salir a la calle, estimulando la producción de aún más residuos, hacen totalmente desaconsejable su puesta en marcha.

Sin embargo, SADECO sigue planteando hoy que, con los fondos Next Generation EU, se construya la central neumática de basura con una partida de por lo menos 9 millones de euros. Desde Ecologistas advierten del despilfarro que supondría, pues “destinar esta ingente cantidad de dinero público a una tecnología que está dando problemas en muchas ciudades (Sevilla, Leganés, etc.) debido al enorme consumo energético, las averías y los costes de mantenimiento no parece que sea coherente con la filosofía sostenible de este tipo de fondos UEA esos 9 millones de euros hay que sumar los altos costes energéticos para el funcionamiento del sistema y un alto grado de colaboración ciudadana. Y, además, exige un sistema de recogida de basuras alternativo ante averías o fallos del sistema y elevado riesgo ante acciones vandálicas.”

Para la asociación, el efecto psicológico de “enterrar” la basura es muy negativo, pues se hace de forma anónima alejando, aún más, la responsabilidad de gestionarla correctamente. “O sea, una vez que se la traga la tierra no hay manera de ver quien la separa correctamente o cuanta gente lo hace. En base a todo lo anterior Ecologistas en Acción manifiesta su oposición a este proyecto de la empresa pública SADECO.

Ecologistas insiste en el despilfarro inútil que suponen esos contenedores soterrados, que, según sus estudios, van totalmente a contrapelo de otros países mucho más adelantados en la gestión de residuos y que han demostrado que lo correcto es exhibir para concienciar y no esconder para dejar impune el posible derroche de basura.