El Consejo del Movimiento Ciudadano cree que la crisis de la pandemia del COVID19 debe convertirse en una oportunidad para reflexionar y actuar sobre el uso masificado de la vía pública y la necesidad de ampliar y potenciar los espacios y recorridos peatonales.

Ven favorable flexibilizar de forma provisional la instalación de terrazas.

Para el Consejo del Movimiento Ciudadano (CMC) es el momento de reorientar nuestra movilidad hacia un modelo sostenible donde el peatón sea el centro, se priorice el uso de la bicicleta y otras formas de movilidad individual y donde habrá que apostar por la recuperación del transporte público colectivo (autobuses, taxis, …). A este respecto, recuerdan que 1,80 es una distancia mínima en acerados estrechos, pero que lo idóneo es ampliar al menos a 3 metros el ancho peatonal en espacios de alto tránsito de personas.

Partiendo de esa apuesta por la movilidad peatonal y sostenible, el Movimiento Ciudadano muestra su disposición favorable a que se flexibilice la instalación de terrazas en la vía pública de forma provisional y en tanto se mantiene la reducción de la ocupación de la misma por razones sanitarias. Esa flexibilización no elimina el cumplimiento de las ordenanzas sobre condiciones de uso de vía pública, higiene urbana o ruido, que mantienen su vigencia y que deben cumplirse. El objetivo de esa flexibilización es intentar mantener el máximo número de veladores legales autorizados para contribuir a la recuperación de la actividad hostelera lo más pronto posible, no para ampliar el número de veladores hasta ahora autorizados ni para incrementar la instalación de carpas o toldajes. Tampoco para colmatar nuestras plazas de mesas y sillas.

Asimismo, el Consejo del Movimiento Ciudadano se muestra favorable a incrementar las zonas que parcial o temporalmente puedan peatonalizarse o semipeatonalizarse, siempre desde el consenso ciudadano, con el objeto de generar espacio colectivo de seguridad para el tránsito peatonal. Así miso plantean que en ningún caso, se pueden cortar calles al tráfico con meros fines lucrativos, sino como una forma de recuperar el espacio para la actividad ciudadana y el fomento de la nueva movilidad. Así como, la ocupación de zonas de aparcamiento por terrazas, solo es admisible con carácter excepcional, con plena seguridad, máxima accesibilidad y con alternativa a los aparcamientos que se pierdan, que se debe consensuar vecinalmente.

Por último, para el CMC, hay que intentar que la mejora de la calidad del aire, de la eliminación de contaminación atmosférica y de la minoración del ruido público no se pierda totalmente con la recuperación de la vida económica y ciudadana, que deberá hacerse evitando cometer errores del pasado (masificación del Casco, abuso de la vía pública, inaccesibilidad, …). El respeto a los horarios, a las actividades permitidas, a las ordenanzas vigentes, es la única forma de garantizar los derechos de todos y la convivencia.

Para ello, instan al gobierno municipal a generar un espacio de debate y diálogo donde trabajar conjuntamente en base al consenso del sector del comercio, la restauración y las entidades sociales y vecinales de la ciudad. Del mismo modo solicitan plena información sobre las excepciones que se autoricen para valorar su idoneidad o alternativas a las mismas. Al mismo tiempo, exigen una inspección municipal específica, y mantendrán una línea de vigilancia y, denuncia, en su caso, sobre los excesos e ilegalidades que se puedan producir.