La mirada de Rafael Juan.


Durante mi añorada estancia en las benditas islas Canarias, recuerdo que, en las elecciones municipales de 1995, el que salió alcalde de un pequeño pueblo del interior de Gran Canaria tuvo que ir pronto a renovar a su DNI. En prensa salió que, en profesión, ni corto ni perezoso, puso ALCALDE.

A la flamante Delegada de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Córdoba, la naranja Eva Timoteo, la he conocido en dos ocasiones durante la campaña. Una en la calle. La presentación: Hola, Rafael Juan, encantado. Ella: Eva Timoteo, número tres en la lista de Ciudadanos al Ayuntamiento de Córdoba. Me llamó la atención. Unos días después vino a Paradigma Radio, como acompañante de su correligionario, Antonio Barrionuevo, a un debate organizado por Córdoba Laica sobre el laicismo en los Ayuntamientos. Sobre el contenido, nada nuevo: somos laicos, pero apoyamos los actos religiosos, pero si hace falta, buscamos otra fórmula. Pero Eva, conforme llegó, volvió a emplear la misma fórmula: Hola, Eva Timoteo, número tres en la lista de Ciudadanos al Ayuntamiento de Córdoba. Así hasta ocho veces porque se presentó al resto de tertulianas y tertulianos, al técnico, y a compañeros y compañeras de Paradigma Radio que iban llegando por el estudio.

Lo que a mí me resultó muy significativo se me ha confirmado en tan sólo unas horas con una responsabilidad pública de esta persona: Llega como elefante a una cacharrería, sin haberse leído la ley ni haberse dejado asesorar por ningún funcionario (la número tres es ella, claro) y ya ha montado el primer pollo que, si no fuera por la gravedad de lo que ha aseverado, quedaría por algo grotesco propio de los currículum de los y las candidatas de la derecha: community manager de alguna mascota de algún jefe suyo. Lo primero que ha hecho es mentir sobre algo que no sé si es más grave desconocer o engañar. Lo segundo, asustar a 1000 personas que trabajan en el sector y a casi 2500 usuarias. Lo tercero, pasadas un par de horas, firmar lo que veía imposible firmar: la prórroga del convenio. Y, lo cuarto, ¡ay lo cuarto! Destaparse por completo: la gente a la que ha venido a servir ya puede estar tranquila porque lo que la Sra. Timoteo tiene claro es que un servicio esencial para la vida de personas que lo pasan mal tiene que estar en manos privadas para que esos a los que han venido a servir puedan seguir haciéndose ricos, muy ricos, obscenamente ricos a costa del dolor y el sufrimiento de las personas.

Lejos de dejar claro que será la responsabilidad de la ultraderecha instalada en Capitulares el que se mantengan privatizados servicios públicos o incluso se aumenten, de aquellos barros izquierdaunidenses que provocaron la dimisión del Delegado que estaba determinado a poner a las personas en el centro del interés, vienen estos lodos. Por eso, siento una lamentable admiración de con qué determinación y valentía ponen en práctica sus ideales los que vienen a sacar provecho privado de la actividad política, y qué cobardes y timoratos son los que entran en las instituciones, dicen, a cambiarlas en favor de los más excluidos.

Como siempre, la nota de coherencia y sensatez, la ha vuelto a poner Olga Perales, delegada de CTA y ariete de la lucha por la municipalización de la Ayuda a Domicilio: “Lo que la Sra. Timoteo ha demostrado hoy es que su apuesta es por la gestión privada cuando en multitud de municipios se ha municipalizado y ha supuesto un enorme ahorro al erario municipal a pesar de que las trabajadoras tengan mejores condiciones laborales y los y las usuarias una atención de mejor calidad”. Claro, a Olga no la veremos en el palco del Bernabéu. ¡Ni falta que le importa, que dice una amiga mía!

Rafael Juan Ruiz, activista social y colaborador de Paradigma Media Andalucía.

* Imagen “destacada” sacada del perfil público de usuario en twitter de Eva Timoteo