Se ve la luz al final del túnel

Victoria Portas

Tras 8 años de recortes sociales a las clases más desfavorecidas, robos financieros, hipotecarios y dineros públicos, fraude empresarial, enriquecimiento de las grandes fortunas a costa de la clase trabajadora, se ha puesto sobre la mesa un acuerdo valiente, unos Presupuestos a la altura de un Estado Social para el cual prevalece la gente sobre los grandes capitales.

Estamos en un momento en el cual el 21.6% de la población vive en la pobreza, con ingresos inferiores a 8.522 euros al año ( 609 €/mes), 1 de cada 5 españole. Es el tercer país europeo en desigualdad, por detrás de Rumanía y Bulgaria y empatado con Lituania. Por ello la subida del  Salario Mínimo Interprofesional un 22% respecto al actual  (900 €/mes) representaría un notable incremento para un número no desdeñable de trabajadores y un aumento en la recaudación de cotizaciones a la Seguridad Social. Por ejemplo, la mejora  en las empresas multiservicios, donde existe una alta contratación (más de 60.000 personas) pero cuyos trabajadores tienen ingresos entre 5.800 y 8.400 euros anuales.

Los contratos parciales, que ya representan un 54% de los contratos, también deben incrementarse, al igual que se toma de referencia para contratos de formación, el Fondo de Garantía Salarial, bases mínimas de cotización a la Seguridad Social, protección por desempleo, renta agraria, renta activa de inserción. Como vemos el incremento del Salario Mínimo Interprofesional tiene una repercusión social y económica para la clase trabajadora, asalariada y/o pensionista mucho más amplia de lo que en apariencia parece.  Por eso la derecha económica y política están atacando con una extremada virulencia este preacuerdo presupuestario.

Con ello, no digo que sea suficiente, nuestro Salario Mínimo Interprofesional está lejos de la media europea y lejos de dar una vida digna a la clase trabajadora, sumado esto a  la ausencia en estos presupuestos de la reforma o anulación de un  índice clave para la vida cotidiana de muchos españoles, el Indicador Público de Rentas con Efectos Múltiples (IPREM) también los hace insuficientes, puesto que este indicador se  utiliza como referencia para la concesión de un importante número de ayudas, becas, subvenciones a la vivienda,  y acceso a numerosas prestaciones sociales (subsidios de desempleo, asistencia jurídica gratuita…), por ello digo valientes pero no suficientes.

Desde que en el año 2012 se restringieron las condiciones para acceder al subsidio para mayores de 55 años, las personas sin protección entre los 52 y 55 años aumentaron en un 93%, y la caída en la protección pasó de un 64.7 % a un 48.1%.

Así, no es de extrañar que el número de desempleados en esta franja de edad se haya disparado un 322% desde el año 2007, al pasar de 137.500 a 580.130 personas en 2016 y con ello a menores cotizaciones o inexistentes en los últimos años de carrera laboral las pensiones descienden vertiginosamente.

La restitución de dicho subsidio era primordial e imprescindible. Pero el hecho de que la recuperación de puestos de trabajos se traduce en un incremento de contratación temporal, parcial y por horas, hace que las cotizaciones de éste colectivo descienda y,  además se les obligue a seguir trabajando en lo que puedan y como puedan hasta los 67 años. Si no hay trabajo para esa franja de edad peor será cuando la edad va en aumento.  No se puede seguir aumentando la edad de jubilación, por ello digo valientes pero no suficientes.

En estos presupuestos se habla de que una subida de las pensiones para el 2019 nuevamente de un 3% en las mínimas y el IPC a las demás, ayudaría a recortar la pérdida  de poder adquisitivo que han sufrido los pensionistas  desde el año 2010. En este caso y siempre que el IPC se mantenga en el 2.2% al menos,  las pensiones mínimas habrán recuperado lo perdido este año y el próximo, pero recordemos que desde el  2010 al 2017 el resto de pensiones o estuvieron congeladas o revalorizadas por 0.25 , y esperan recuperar lo perdido.

En este punto destacar el intento de que se alcance por parte de las pensiones mínimas al menos el 60% del salario medio y  en las no contributivas el 60% de la renta mediana, como indica la Carta Social Europea, sumado a la intención de incorporar nueva normativa a la Seguridad Social sobre la revalorización de las pensiones conforme al IPC Real, es un buen punto de partida, por ello digo valientes pero no suficientes.

En la actualidad, cualquier Gobierno debería ser consciente de la realidad social de su país, y partiendo de la misma llevar a cabo unas políticas u otras. Nuestra realidad es que lacaída de la natalidad está condicionando el futuro y aupando el consiguiente envejecimiento de la población, que por otro lado es un  avance de la humanidad en el sentido sanitario y socio-económico.  A mayor población envejecida mayor porcentaje de dependencia, por ello que estos presupuestos no solo hablen de la mejora económica de dichas ayudas, mejoras que suponen un incremento de un 40%respecto a otros presupuestos, sino también y para mí,  lo más importante que es la recuperación del Convenio Especial donde las trabajadoras cuidadoras no profesionales vuelvan a cotizar al Sistema.

Esa es una gran noticia, porque por fín se han dado cuenta que el nuevo nicho de puestos de trabajo para el futuro próximo es en el sector social  de los cuidados donde se pueden generar gran demanda de empleo, y que a día de hoy no se ha explotado por el Capitalismo, puesto que no le interesa debido a que no le generaría grandes beneficios, por ello digo valientes pero no suficientes.

La universalización de la Sanidad Pública también es algo que nos afectará a todos y todas de forma positiva. Esta en un bien que no podemos dejar escapar, imprescindible para toda la población, por tanto blindar nuestro Sistema con carácter universal , gratuito y público contra la privatización es otra de las buenas medidas contempladas en estos Presupuestos.

No tener que pagar en urgencias o por medicamentos tras la Reversión del Copago hará que las rentas de muchas familias vuelvan a sentirse un poco menos escasas, y con la vista puesta en que el próximo paso sea la nueva reincorporación de medicamentos a las listas de la Sanidad Gratuita y que más necesitan colectivos vulnerables, por ello digo valientes pero no suficientes.

Invertir en educación,  en combatir la pobreza infantil,  es invertir en futuro, en bienestar, en una sociedad más  más preparada para luchar contra injusticias y normas impuestas. Tenemos que apoyar la educación de nuestras generaciones más jóvenes para que ellos, que son el motor de nuestra economía del mañana se encuentren preparados y con unos principios éticos del que algunos políticos de hoy carecen por completo.

No es de extrañar que determinados partidos políticos estén en contra de dicho acuerdo e incluso pregonen que no los van a apoyar. Aquellos partidos que no apoyen estos presupuestos no apoyan a la ciudanía, a  nuestros jóvenes y su educación cara el futuro, a nuestra clase trabajadora que lo único que quieren es dejar de ser trabajadores pobres, a nuestra gente mayor que a cambio de unos años duros de trabajo  ahora se merecen descansar y que sean tratados y cuidados como se merecen. Por ello el próximo paso de un Gobierno del pueblo y para el pueblo debería ser la reforma del artículo 135 de la CE, artículo que subordina los derechos de los ciudadanos más necesitados de protección a los intereses macroeconómicos (contención del déficit y rescate de los bancos).

Lo mismo le ocurre a la CEOE que intenta justificar su no apoyo a dichos presupuestos, porque se habla de una subida insostenible del SMI a los 900€.,   Deberíamos recordar su acuerdo o foto con los sindicatos mayoritarios con una subida salarial a 1000€,¿acaso era un teatro? Debemos recordarle a la CEOE que los beneficios empresariales se dispararon un 200,7% y en cambio el coste laboral por trabajador apenas varió un 0,1%,  ¿tienen miedo a perder sus grandes beneficios a costa del sudor de los trabajadores? Acaso tenemos que recordarles que el sistema fiscal es actualmente soportado  por los asalariados que soportan un  83% de la recaudación fiscal mientras las sociedades sólo soportan un 12% de la recaudación. ¿Quieren seguir enriqueciéndose a cambio de empobrecer a las familias?

Éstos presupuestos son posibles, son un primer paso para recuperar la economía en este país, presupuestos que ayudarían principalmente a las familias y a la clase trabajadora, todo aquel partido u organización incapaz de olvidar las banderas y posicionarse en contra de estos presupuestos se están posicionando en contra de la mayoría social.

YO APOYO ÉSTOS PRESUPUESTOS

*Portavoz de COESPE-.

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