Se rumorea que el número de pisos del proyecto Hábitat, para personas sin hogar, se va a reducir de 20 a 12.

Parece que el gobierno municipal cree que es mucho dinero lo que se invierte en este proyecto a pesar de que si se hacen cálculos es más barato por persona que una plaza en un albergue municipal.

Cuentan por los rincones que el gobierno municipal ha presentado las líneas maestras de los presupuestos para 2020 pero que ha omitido “detalles” importantes.

Por ejemplo no cuentan que a la Fundación Hogar Sí, recientemente galardonada con el Premio a los Derechos Humanos 2019, le van a recortar el convenio, en concreto un 52%, por el que lleva a cabo el programa Hábitat que ha sacado de la calle de nuestra ciudad a 20 personas que llevaban varios años en ella. La consecuencia directa es que en vez de poder financiar 20 pisos de alquiler solo lo van a poder hacer con 12. ¿Qué va a pasar con las ocho personas que se quedan sin piso? ¿Volverán a la calle?

No cuentan, ni contarán, que creen que dar el derecho a la vivienda digna a 20 personas que llevan años sin ejercerlo con un piso de alquiler y un programa educativo de reinserción es un lujo muy grande para un ayuntamiento con un presupuesto anual cercano a los 300 millones de euros, de los que más de 20 se quedan sin gastar y de los que 228.000 son para las cofradías (un 70% más que hace dos años), un piquito más que los 172.000 euros del convenio, que ahora recortarán, con la Fundación Hogar Sí para sacar de la calle a quién lleva años injustamente condenado a morir en ella. O un piquito más que los 300.000 del alumbrado navideño de la C/Foro Romano.

Tampoco cuentan que no quieren hacer cuentas, con la excusa de que es mucho dinero darle vivienda e intervención social a quién no la tiene. No nos dicen que es más caro y menos eficaz una plaza en un albergue municipal que dar calor en un hogar individual.

Tampoco cuentan, aunque que lo saben, que la metodología Housing First, aplicada en el proyecto Hábitat, tiene una tasa de éxito y eficacia probada muy superior a las metodologías tradicionales, más asistenciales, que parece que son las preferidas.

Quizás destinen ese dinero a otros proyectos relacionados con las personas sin hogar diferentes, y nos parece bien que se siga profundizando en estas actuaciones, pero sin desvestir a un santo para vestir a otro, sobretodo cuando al primero van a dejarlo desnudo y pasando mucho frío.

Quizás lo que tampoco se cuenta es que, simplemente, trabajar por las personas sin hogar no da votos, aunque de vida a quienes la calle mata.

Desde nuestro punto de vista, si finalmente sucede así, no se camina en la dirección marcada por la voluntad manifestada en la moción aprobada, impulsada por Ganemos en Común y presentada por Podemos Córdoba, para elaborar un plan estratégico que erradique el sinhogarismo de nuestra ciudad.

¿Son solo rumores presupuestarios?, ojalá sea así y estemos equivocados.